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¿A dónde puedo viajar con el pasaporte mexicano sin visa?

2019.05.20 22:01 contenidospyme ¿A dónde puedo viajar con el pasaporte mexicano sin visa?


El pasaporte mexicano es una identificación oficial que brinda a los mexicanos la facultad de salir del país y entrar a una cantidad importante de países sin la necesidad de tramitar una visa.
De acuerdo a la consultora internacional Henley & Partners, nuestro pasaporte es el 28 más poderoso del mundo de acuerdo con los 139 países a los que puede viajar sin necesidad de visa o tramitarla en el aeropuerto.
Para calificar, la consultora británica otorga puntos a los pasaportes por cada nación en la que permiten entrar sin visado u obtenerlo directamente al entrar, -entre más países pueda visitar, más alta es la calificación del pasaporte.
¿Cómo tramitar el pasaporte?
Se realiza en la Secretaría de Relaciones Exteriores, para ello es necesario llamar por teléfono y solicitar una cita o hacerlo directamente desde internet.
Posteriormente, se tiene que llenar una forma descargable en línea con datos muy básicos como nombre y curp, y asistir a un banco a cobrarlo.
Cabe mencionar que existen diferentes modalidades para tramitar el pasaporte:
Por un año: 610 pesos (modalidad disponible sólo para menores de 3 años).
Por tres años: 1265 pesos.
Por seis años: 1735 pesos.
Por diez años: 2670 pesos.
Una vez que el pasaporte haya sido aprobado, se entrega en un lapso de dos semanas aproximadamente.
Países a los que se puede entrar sin visa:
Estos son los 92 países a los que pueden viajar los mexicanos sin visa, de acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores:
Albania, Alemania, Andorra, Antigua y Barbuda, Argentina, Austria, Bahamas, Barbados, Bélgica, Belice, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Botswana, Brasil, Bulgaria, Chile, Chipre, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Croacia, Dinamarca, Dominica, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Filipinas, Finlandia, Francia, Georgia, Granada, Grecia, Guatemala, Haití, Holanda, Honduras, Hong Kong, Hungría, Indonesia, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Jamaica, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia, Malasia, Malta, Marruecos, Mauricio, Micronesia, Mónaco, Montenegro, Nauru, Nicaragua, Noruega, Nueva Zelanda, Palestina, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumania, Saharaui, San Cristóbal y Nieves, Samoa, San Marino, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Santa Sede, Serbia, Seychelles, Singapur, Suecia, Suiza, Timor-Leste, Trinidad y Tobago, Túnez, Uruguay, Vanuatu y Venezuela.
En el caso de otros países, como por ejemplo, si usted desea hacer un Tour a Tierra Santa puede tramitar un permiso desde el aeropuerto que le permitirá viajar legalmente por el país por 60 días.
Puedes consultar la lista completa aquí: https://www.passportindex.org/byRank.php
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2016.07.12 19:49 Extratexture2 Los mitos de la Guerra Civil (o cómo los discursos del miedo legitimaron un golpe de Estado)

1. La II República no fue un desastre:
“La República no fue un fracaso que conducía inexorablemente a una guerra” sino que fue “destruida por un golpe militar” que, al contar con la connivencia de un país extranjero y no triunfar en buena parte del país y en la capital, se encaminó automáticamente a la guerra civil. La República fue una democracia de entreguerras de nueva creación y como otras muchos democracias europeas de Europa tuvo que lidiar por un lado con la derecha autoritaria, fascinada por la experiencia fascista, y con la izquierda obrera que consideraba, de manera habitual, que la democracia era incompatible con el capitalismo.
Durante los años de dictadura franquista, el régimen justificó el golpe de Estado por “el peligro comunista”. Sin embargo, las justificaciones conservadores han ido evolucionando de manera que es cada vez más habitual oír a los políticos de derechas nombrar el supuesto fracaso de la República como causa directa y sustancial de la guerra y nunca culpar de la misma el golpe de Estado militar que degeneró en una guerra civil. Durante los años de dictadura franquista, el régimen justificó el golpe de Estado por “el peligro comunista”.
Las justificaciones de la guerra civil de la derecha ya no son los rojos y marxistas sino los mismos políticos republicanos. En esta línea se manifestó Esperanza Aguirre en un artículo publicado recientemente en ABC en el que afirmó: “La "II República fue un auténtico desastre para España y los españoles (…). Muchos políticos republicanos utilizaron el régimen recién nacido para intentar imponer sus proyectos y sus ideas -en algunos casos, absolutamente totalitarias- a los demás, y que faltó generosidad y patriotismo".
2. El asesinato de Calvo Sotelo no precipitó nada:
El hecho de que el golpe de Estado se produjera el 18 de julio no tiene nada que ver con el asesinato de Calvo Sotelo, que se produjo el día 13 de julio de 1936 y conocido el día 14. Su muerte, señala la obra “no precipitó nada” y “no tiene nada que ver”.
3. La fecha del golpe dependía del apoyo fascista:
La fecha de inicio del golpe está ligada a la promesa de intervención de la Italia fascista de Mussolini, con la que los monárquicos, liderados por Calvo Sotelo, suscribieron el día 1 de julio un acuerdo para la compra de una “espectacular cantidad de material bélico de primer nivel”. Estos contratos de venta de armas y promesa de intervención fueron firmados en Roma por Pedro Sainz Rodríguez con el apoyo personal de Antonio Goicoechea y “el más que probable conocimiento de Calvo Sotelo”. Esta cuestió ha sido analizada por Ángel Viñas.
4. No existen las dos Españas destinadas a enfrentarse:
El hecho de que la ejecución del golpe de Estado dependiera de la llegada del armamento italiano permite al historiador Ángel Viñas desmontar otro mito repetido cientos de veces: la guerra civil no se produjo simplemente por cuestiones internas sino que contó con la connivencia de la Italia fascista, sin la cual “aquel golpe medio conseguido, medio fracasado” no se hubiese transformado en una guerra civil. La participación italiana no se produce, por tanto, una vez iniciada la contienda sino que su apoyo previo al golpe fue fundamental para las esperanzas golpistas. Los contratos conseguidos por Viñas muestran como Italia facilitó a España “más de 40 aviones, miles de bombas, gasolina etilada, ametralladoras y proyectiles” sin los cuales los militares sublevados no hubieran podido iniciar una guerra civil.
5. Los civiles monárquicos jugaron un papel crucial:
El golpe del 18 de julio no solo fue obras de militares sino también de civiles, en particular de los monárquicos de Calvo Sotelo, que tuvieron un papel sustancial para que el golpe triunfase, y no meramente de apoyo.
6. La defensa de la Iglesia y del catolicismo no existió en el diseño y ejecución del golpe:
Entre las motivaciones alegadas por los militares en sus bandos de guerra iniciales de julio de 1936 (incluido el del propio Franco) no se cita ni una sola vez la recurrente “persecución religiosa” ni tampoco hay clérigos entre los conspiradores. No fue hasta bastantes meses después del golpe cuando la propaganda de los rebeldes utiliza la defensa de la religión para justificar la guerra civil.
7. No había ninguna revolución comunista en marcha:
Durante 39 años de dictadura franquista, el régimen señaló repetidamente que la sublevación militar fue la respuesta a un inminente levantamiento comunista. El anticomunismo sirvió a Franco para legitimar la insurrección contra el gobierno legítimo, presentándola como una contrarrevolución preventiva. Basta para desmentir estas teorías conspiratorias la propia declaración del entonces embajador estadounidense, Claude Bowers: “A aquellos que fuera de España después tuvieron que escuchar con machacona insistencia la calumnia fascista de que la rebelión era para impedir una revolución comunista, puede sorprenderles saber que durante tres años y medio nuca oí semejante sugestión de nadie, mientras, por el contrario, todos hablaban confidencialmente de un golpe de Estado militar”. Los motivos que llevaron a la sublevación a los militares fue frenar en seco las reformas progresistas, y democráticas, diseñadas en el primer bienio de la II República.
8. El golpe de Estado militar sí que prevé un plan de conquista del poder y de la guerra:
Las derechas contrarrevolucionarias o antiliberales y ciertos sectores militares sí se pusieron manos a la obra para subvertir el orden constitucional y recabaron con éxito la intervención internacional de la Italia fascista antes del golpe, es decir, hicieron todo aquello de lo que acusaban falsamente a la izquierda republicana y obrera.
9. En la primavera de 1936 no existía el terror rojo:
El número de empresarios y propietarios que fueron asesinados en los meses anteriores al 18 de julio es ínfimo y el de religiosos inexistente.
10. La URSS o la Komintern no planeaban ninguna intervención en España:
La Unión Soviética, en contacto directo con el PCE, no tenía prevista una intervención revolucionaria en España. De hecho, en ningún lugar de Europa entre 1918 y 1939 triunfó ninguna revolución obrera ni hubo ninguna “expansión comunista”, pues el comunismo “no pudo o no supo salir de la URSS”.
Este hilo procede de: http://www.publico.es/politica/diez-falsos-mitos-del-franquismo.html
Reseña el muy recomendable libro "Los mitos del 18 de Julio" (Barcelona, Crítica), una buena lectura con vistas al 80 aniversario del inicio de la Guerra Civil
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2016.06.10 13:41 EDUARDOMOLINA Vicenç Navarro Vicenç Navarro. Las mentiras y falsedades del establishment político-mediático español sobre Unidos. Todos los medios escritos mienten a sabiendas, liderados por El País, sin el más mínimo reparo en su comportamiento con Podemos.

http://www.nuevatribuna.es/opinion/vicenc-navarro/mentiras-y-falsedades-establishment-politico-mediatico-espanol-unidos-podemos/20160609163832129171.html
"He escrito extensamente que la transición de la dictadura a la democracia en España no fue nada modélica, pues el equilibrio de fuerzas entre las derechas (que controlaban los aparatos del Estado y los grandes medios de información) y las izquierdas (que habían liderado a las fuerzas democráticas), que acababan de salir de la clandestinidad, era tan desigual que era prácticamente imposible que el producto de tal proceso fuera equilibrado y modélico. De ahí que las instituciones democráticas continuaron estando altamente influenciadas por las fuerzas conservadoras, próximas a los intereses financieros y económicos que dominaban la vida económica, política y mediática del país (ver mi libro Bienestar insuficiente, democracia incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país. Anagrama, 2002).
Como consecuencia de ello, la democracia española se ha caracterizado por su escasa calidad, y como indicador de ello, la diversidad ideológica de los mayores medios de información ha sido siempre muy limitada en España. Todavía hoy, no hay un mayor medio de información que pudiera considerarse de izquierdas. Lo más próximo que hubo tiempo atrás fueron los rotativos de centro, como El País, que cuando estuvo dirigido por Joaquín Estefanía estuvo abierto a colaboradores de izquierdas. Pero tal abertura desapareció, transformándose en un rotativo de derechas bajo la dirección del actual director Antonio Caño, profundamente conservador. Su reportaje sobre Podemos carece de cualquier sentido de balance o equilibrio, destacando por su hostilidad y agresividad. Un tanto igual ocurre con la Radio Televisión Española (RTVE), que se ha ido derechizando más y más. Hay una diferencia notable entre la RTVE en la época de Iñaki Gabilondo, y la de ahora de Alfonso Nasarre, director de Radio Nacional de España (RNE). La discusión sobre Podemos en la tertulia de RNE de hoy, 8 de junio, era mucho peor que la discusión que había tenido lugar en la cadena de ultraderecha estadounidense Fox el día anterior sobre Bernie Sanders, el candidato socialista en las primarias del Partido Demócrata de aquel país.
Todos ellos mienten a sabiendas, sin el más mínimo reparo en su comportamiento
Veamos los datos. Todos los medios, liderados por El País, han reproducido extensamente las declaraciones del vice coordinador del Comité Electoral del PSOE, Óscar López, en las que acusaba a Unidos Podemos de querer nacionalizar toda la banca, señalando esta medida como ejemplo del extremismo de tal partido, algo impropio de la socialdemocracia, acusación que se ha repetido muchísimas veces en artículos y tertulias a lo largo del territorio español, sin nunca dar la oportunidad de ser respondida, mostrando la falsedad de tal acusación y tal presunción.
Miremos en primer lugar lo que dice el programa de Unidos Podemos sobre la banca. En la sección sobre la banca se dice lo siguiente: "En esta nueva política industrial cobran un mayor peso los instrumentos financieros públicos para crear sinergias entre las capacidades innovadoras y financieras del sector privado y del sector público. Con el fin de que España cuente también con una importante red de banca pública para llevar a cabo estas políticas, el Gobierno renegociará los términos del Memorando de entendimiento firmado con la UE para poner en marcha una potente y eficaz banca pública a partir de las entidades ya nacionalizadas Bankia y Banco Mare Nostrum, que no serán reprivatizadas, y del ICO".
Puede verse que lo que Unidos Podemos está proponiendo es que los bancos que se han rescatado con dinero público (bancos que habían colapsado por la incompetencia, cuando no corrupción, de su gestión privada) se mantengan en el sector público para desarrollar una función pública proveyendo crédito a las familias y a las empresas (sobre todo pequeñas y medianas empresas) que lo necesiten. Esta propuesta es opuesta a la del PSOE, que pretende privatizar de nuevo tales bancos, poniéndolos otra vez en manos de banqueros y accionistas que consideraran su objetivo principal el optimizar sus intereses, es decir, sus beneficios, a costa de los intereses de la ciudadanía, medida que va precisamente en contra del principio socialista de anteponer el bien común sobre el beneficio privado. Es un indicador más del abandono del proyecto socialista por parte del PSOE que critique ahora a Unidos Podemos por hacer lo que la socialdemocracia hizo siempre. Es un indicador más de la renuncia del PSOE al ideario socialista.
Las propuestas que hace Unidos Podemos, que ahora ridiculiza el PSOE, las llevaron a cabo partidos socialistas cuando gobernaron
Otra propuesta que hace Unidos Podemos es utilizar el ICO, el Instituto de Crédito Oficial, como institución bancaria pública que expandiría sus responsabilidades crediticias, propuesta muy necesaria que ya hicimos el Profesor Juan Torres y yo cuando apuntamos las líneas generales de un programa económico progresista, que Podemos hizo suyo. De nuevo, es importante señalar que cuando hicimos tal propuesta, el economista del PSOE y también gurú mediático de El País (y de La Sexta), el Sr. José Carlos Díez, la ridiculizó, ignorando que lo que estábamos proponiendo era una práctica común en muchos países de Europa, incluidos países de tradición socialdemócrata, como son Noruega, Suecia y Dinamarca. En realidad, España es uno de los países con uno de los sectores bancarios público más pequeños, siendo ello causa de que exista en España una hipertrofia del sector bancario privado (tres veces mayor que en EEUU, en términos proporcionales).
Este intento de ridiculizar una medida tradicionalmente socialdemócrata es un indicador más de la renuncia del PSOE a sus principios socialdemócratas, renuncia que es constante en su discurso y práctica política. Léanse los textos del director del equipo económico del Sr. Pedro Sánchez, el Sr. Jordi Sevilla. En su libro De nuevo socialismo, Jordi Sevilla, que se define explícitamente y sin tapujos como liberal, utiliza frases como “¿Quién a estas alturas quiere aumentar el gasto público?” y “¿Alguien puede defender a estas alturas del siglo que un programa socialdemócrata debe estar a favor de más impuestos y más gasto público e introducir rigideces normativas en la economía?”, dicho y escrito en el país que tiene uno de los gastos públicos (incluyendo el gasto público social, que financia los servicios públicos del Estado del Bienestar como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, entre otros) más bajos de la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo al de España). Siguiendo esta mentalidad, Jordi Sevilla fue el inspirador del famoso dicho del presidente Zapatero de que "bajar impuestos es de izquierdas", creando un agujero en el presupuesto del Estado de nada menos que de 27.000 millones de euros. Los recortes de gasto público que inició el presidente Zapatero fueron precisamente para reducir el déficit público que tal recorte de impuestos había generado en las cuentas públicas. Ni que decir tiene que estos recortes debilitaron enormemente al ya insuficientemente financiado Estado del Bienestar español. A la luz de estos datos, hay que añadir a las preguntas que se hacía el Sr. Sevilla la más importante, que no cita: "¿Quién a estas alturas estaba renunciando al proyecto socialista en democracia, es decir, al proyecto socialdemócrata?". Pero crean que la dirección del PSOE nunca se hará esta pregunta. La falta de autocrítica de la dirección de este partido y la continuación de sus políticas neoliberales tiene poco que ver con tal proyecto político.
El miedo al comunismo: otra movilización en contra de Unidos Podemos
Donde las tertulias y artículos alcanzan un nivel casi histérico es al anunciar la implantación de “la dictadura del proletariado” que tendría lugar en el caso de que gane Unidos Podemos. En este punto, me temo que más que ante una mentira, estamos ante una enorme ignorancia debido al enorme conservadurismo en la enseñanza, sobre todo privada, gestionada por la Iglesia, donde gran número de tertulianos parecen haberse educado. El desconocimiento en España de los escritos de Marx, con la constante confusión entre lo que es marxismo, lo que es socialismo y lo que es comunismo, es enorme, incluso, por cierto, en los centros universitarios.
Como indiqué en otro artículo reciente (“Contestación a Susana Díaz: ¿qué es la socialdemocracia?”, Público, 08.06.15), el PSOE tiene en sus escritos oficiales el reconocimiento de la utilidad del marxismo como instrumento intelectual, crítico con el capitalismo. Y como subrayé en aquel artículo, las dos tradiciones basadas en el marxismo, tanto la socialdemocracia como el comunismo, tenían históricamente el mismo objetivo: alcanzar la sociedad socialista. Eran los medios para alcanzar tal objetivo lo que diferenciaban las dos sensibilidades. En los países capitalistas desarrollados, la vía revolucionaria no ha sido considerada posible, siendo la vía democrática la seguida no solo por los partidos socialdemócratas sino también por los partidos comunistas. Y cuando los partidos comunistas han gobernado, y lo han hecho, por lo general, en coalición con los partidos socialdemócratas, sus políticas han sido típicamente socialdemócratas. En realidad, en Italia, las regiones mejor gobernadas, con mejor desarrollo de las políticas públicas de sensibilidad socialdemócrata, fueron las gobernadas por el Partido Comunista Italiano, el mayor partido de prácticas socialdemócratas en Europa, después del SPD alemán. En realidad, lo mismo está pasando en gran número de países subdesarrollados. En la India, por ejemplo, el Estado que ha alcanzado mayores logros socialistas en democracia ha sido el gobernado por el Partido Comunista. Esta amplia experiencia, bien conocida a nivel internacional (y desconocida, ignorada y ocultada en España), muestra que la diferencia en la aplicación de políticas públicas entre partidos de distintas tradiciones socialistas ha ido desapareciendo.
En Europa, sin embargo, la característica más preocupante ha sido el creciente abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socialdemócratas, al incorporar estos partidos elementos muy importantes del neoliberalismo. La Tercera Vía, liderada por Blair y seguida también por Schröder en Alemania, por Zapatero en España y por Hollande en Francia, ha ido abandonando la socialdemocracia, convirtiendo a sus respectivos partidos en partidos socioliberales en los que dominan las políticas públicas neoliberales (véase mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015). En realidad, algunos de los responsables de imponer tales políticas neoliberales en el establishment europeo han sido y continúan siendo personas pertenecientes a partidos socialdemócratas. Ahí está la causa de su deterioro electoral.
El por qué del abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socialdemócratas
Este abandono está documentado, y algunos personajes del PSOE así lo han reconocido (en privado). Los argumentos que se han dado por parte de intelectuales de tal partido para explicar su descenso electoral no son creíbles. Uno es que la globalización o el establecimiento del euro (o cualquier elemento externo) no permiten llevar a cabo el proyecto socialdemócrata. Pero el hecho de que Zapatero congelara las pensiones para obtener 1.200 millones de euros para cubrir el déficit, en lugar de mantener el impuesto de patrimonio (con lo cual hubiera conseguido más dinero), no puede atribuirse a ningún factor externo. En realidad, todos los recortes podrían haberse reducido y disminuido mediante un gravamen de las rentas del capital al mismo nivel que las rentas del trabajo, propuesta que ha estado en la oferta electoral del PSOE en varias ocasiones, sin que ello se aplicara nunca. Hoy las rentas del capital (como porcentaje de todas las rentas) son las más altas de los últimos treinta años, a costa de que las rentas del trabajo sean las más bajas. Ni que decir tiene que el establecimiento de la Eurozona bajo el dominio del establishment neoliberal que controla la gobernanza del euro dificulta y obstaculiza la aplicación de políticas socialdemócratas de carácter redistributivo y de expansión de la protección social. Pero como ha mostrado la coalición de izquierdas del gobierno portugués, se pueden revertir las políticas de recortes que han causado tanto daño, si hay voluntad política.
Otro argumento utilizado por intelectuales afines al PSOE es que la clase trabajadora, la base electoral de la socialdemocracia, está desapareciendo, y por lo tanto el voto socialdemócrata también está bajando. Pero no hay ninguna evidencia que apoye esta tesis. En realidad, la clase trabajadora existe, y en algunos países vota a la ultraderecha (decepcionada y enfadada con los partidos que renunciaron a la socialdemocracia), y en otros como en España vota a Podemos, y ahora votará a Unidos Podemos. De ahí surge el pánico del establishment político-mediático. El abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socioliberales se debe predominantemente al dominio de los aparatos de tales partidos por parte de profesionales (consecuencia de la profesionalización de la política), la mayoría de clase media de renta alta (la clase profesional) que hacen de la política su profesión y su modus vivendi, desarrollando unos intereses corporativos que dan pie a estas complicidades entre tales aparatos y los grupos financieros y económicos que dominan la vida económica, política y mediática del país. Este maridaje los aleja de la clase trabajadora y otros componentes de las clases populares, que quedan cada vez más distantes, anteponiendo en muchas ocasiones (como en la reforma laboral del presidente Zapatero) los intereses de aquellos grupos sobre los del mundo del trabajo. Esta realidad, fácilmente documentable, se da con particular intensidad en los equipos económicos de tales partidos, tradicionalmente muy próximos al mundo del capital. Y de ahí deriva el problema.
La nueva socialdemocracia
El aspecto más novedoso del surgimiento de nuevas izquierdas a lo largo de todo el territorio español y la radicalización de otras ya existentes (con la excepción del PSOE) es que sus inicios fueron el movimiento 15-M, cuya demanda central no fue la revolución o el socialismo, sino la democracia, señalando como el motivo de su protesta la no existencia de esta democracia en las instituciones representativas. El eslogan del 15-M “No nos representan” resume muy bien dicha denuncia. Y el otro, “No hay pan para tanto chorizo” también definió las raíces del problema de falta de democracia: el maridaje entre los grupos económicos y financieros y el establishment político (incluyendo el PSOE) y mediático (la gran mayoría de los medios).
Pero tal demanda exigiendo democracia entra en conflicto con la enorme concentración de la riqueza en España y en la mayoría de países capitalistas avanzados, puesto que poder económico se traduce en poder político. Y es ahí donde encontramos una clara contradicción entre las exigencias de mayor democracia, por un lado, y la lógica de la acumulación de capital vigente en el capitalismo de hoy por el otro. De ahí que las políticas redistributivas deban ser esenciales en un programa que exige la democratización de este país, puesto que las desigualdades (a cuyo crecimiento han contribuido las políticas del PSOE) han alcanzado unos niveles inaceptables para cualquier persona con sensibilidad democrática. La enorme hostilidad que la coalición Unidos Podemos está recibiendo se basa precisamente en este hecho. Los grandes centros de poder financiero y económico se sienten amenazados por Unidos Podemos y temen perder sus privilegios. De ahí que movilicen sus instrumentos políticos y mediáticos para intentar destruir a dicha coalición. Y esto es lo que está pasando en este país. Así de claro.
Última observación
Agradecería al lector que si ve mérito en lo que estoy diciendo, distribuya este artículo ampliamente, puesto que por desgracia no tengo acceso a los mayores medios de información, en los cuales estoy prácticamente vetado.
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2016.06.09 09:31 bmrdelap Artículo para recomendar y difundir entre los socialdemócratas traicionados por el PSOE

Por Vicenç Navarro Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’ (Anagrama, 2015)
He escrito extensamente que la transición de la dictadura a la democracia en España no fue nada modélica, pues el equilibrio de fuerzas entre las derechas (que controlaban los aparatos del Estado y los grandes medios de información) y las izquierdas (que habían liderado a las fuerzas democráticas), que acababan de salir de la clandestinidad, era tan desigual que era prácticamente imposible que el producto de tal proceso fuera equilibrado y modélico. De ahí que las instituciones democráticas continuaron estando altamente influenciadas por las fuerzas conservadoras, próximas a los intereses financieros y económicos que dominaban la vida económica, política y mediática del país (ver mi libro Bienestar insuficiente, democracia incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país. Anagrama, 2002).
Como consecuencia de ello, la democracia española se ha caracterizado por su escasa calidad, y como indicador de ello, la diversidad ideológica de los mayores medios de información ha sido siempre muy limitada en España. Todavía hoy, no hay un mayor medio de información que pudiera considerarse de izquierdas. Lo más próximo que hubo tiempo atrás fueron los rotativos de centro, como El País, que cuando estuvo dirigido por Joaquín Estefanía estuvo abierto a colaboradores de izquierdas. Pero tal abertura desapareció, transformándose en un rotativo de derechas bajo la dirección del actual director Antonio Caño, profundamente conservador. Su reportaje sobre Podemos carece de cualquier sentido de balance o equilibrio, destacando por su hostilidad y agresividad. Un tanto igual ocurre con la Radio Televisión Española (RTVE), que se ha ido derechizando más y más. Hay una diferencia notable entre la RTVE en la época de Iñaki Gabilondo, y la de ahora de Alfonso Nasarre, director de Radio Nacional de España (RNE). La discusión sobre Podemos en la tertulia de RNE de hoy, 8 de junio, era mucho peor que la discusión que había tenido lugar en la cadena de ultraderecha estadounidense Fox el día anterior sobre Bernie Sanders, el candidato socialista en las primarias del Partido Demócrata de aquel país.
Todos ellos mienten a sabiendas, sin el más mínimo reparo en su comportamiento
Veamos los datos. Todos los medios, liderados por El País, han reproducido extensamente las declaraciones del vice coordinador del Comité Electoral del PSOE, Óscar López, en las que acusaba a Unidos Podemos de querer nacionalizar toda la banca, señalando esta medida como ejemplo del extremismo de tal partido, algo impropio de la socialdemocracia, acusación que se ha repetido muchísimas veces en artículos y tertulias a lo largo del territorio español, sin nunca dar la oportunidad de ser respondida, mostrando la falsedad de tal acusación y tal presunción.
Miremos en primer lugar lo que dice el programa de Unidos Podemos sobre la banca. En la sección sobre la banca se dice lo siguiente: “En esta nueva política industrial cobran un mayor peso los instrumentos financieros públicos para crear sinergias entre las capacidades innovadoras y financieras del sector privado y del sector público. Con el fin de que España cuente también con una importante red de banca pública para llevar a cabo estas políticas, el Gobierno renegociará los términos del Memorando de entendimiento firmado con la UE para poner en marcha una potente y eficaz banca pública a partir de las entidades ya nacionalizadas Bankia y Banco Mare Nostrum, que no serán reprivatizadas, y del ICO“.
Puede verse que lo que Unidos Podemos está proponiendo es que los bancos que se han rescatado con dinero público (bancos que habían colapsado por la incompetencia, cuando no corrupción, de su gestión privada) se mantengan en el sector público para desarrollar una función pública proveyendo crédito a las familias y a las empresas (sobre todo pequeñas y medianas empresas) que lo necesiten. Esta propuesta es opuesta a la del PSOE, que pretende privatizar de nuevo tales bancos, poniéndolos otra vez en manos de banqueros y accionistas que consideraran su objetivo principal el optimizar sus intereses, es decir, sus beneficios, a costa de los intereses de la ciudadanía, medida que va precisamente en contra del principio socialista de anteponer el bien común sobre el beneficio privado. Es un indicador más del abandono del proyecto socialista por parte del PSOE que critique ahora a Unidos Podemos por hacer lo que la socialdemocracia hizo siempre. Es un indicador más de la renuncia del PSOE al ideario socialista.
Otra propuesta que hace Unidos Podemos es utilizar el ICO, el Instituto de Crédito Oficial, como institución bancaria pública que expandiría sus responsabilidades crediticias, propuesta muy necesaria que ya hicimos el Profesor Juan Torres y yo cuando apuntamos las líneas generales de un programa económico progresista, que Podemos hizo suyo. De nuevo, es importante señalar que cuando hicimos tal propuesta, el economista del PSOE y también gurú mediático de El País (y de La Sexta), el Sr. José Carlos Díez, la ridiculizó, ignorando que lo que estábamos proponiendo era una práctica común en muchos países de Europa, incluidos países de tradición socialdemócrata, como son Noruega, Suecia y Dinamarca. En realidad, España es uno de los países con uno de los sectores bancarios público más pequeños, siendo ello causa de que exista en España una hipertrofia del sector bancario privado (tres veces mayor que en EEUU, en términos proporcionales).
Este intento de ridiculizar una medida tradicionalmente socialdemócrata es un indicador más de la renuncia del PSOE a sus principios socialdemócratas, renuncia que es constante en su discurso y práctica política. Léanse los textos del director del equipo económico del Sr. Pedro Sánchez, el Sr. Jordi Sevilla. En su libro De nuevo socialismo, Jordi Sevilla, que se define explícitamente y sin tapujos como liberal, utiliza frases como “¿Quién a estas alturas quiere aumentar el gasto público?” y “¿Alguien puede defender a estas alturas del siglo que un programa socialdemócrata debe estar a favor de más impuestos y más gasto público e introducir rigideces normativas en la economía?”, dicho y escrito en el país que tiene uno de los gastos públicos (incluyendo el gasto público social, que financia los servicios públicos del Estado del Bienestar como sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, entre otros) más bajos de la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo al de España). Siguiendo esta mentalidad, Jordi Sevilla fue el inspirador del famoso dicho del presidente Zapatero de que “bajar impuestos es de izquierdas”, creando un agujero en el presupuesto del Estado de nada menos que de 27.000 millones de euros. Los recortes de gasto público que inició el presidente Zapatero fueron precisamente para reducir el déficit público que tal recorte de impuestos había generado en las cuentas públicas. Ni que decir tiene que estos recortes debilitaron enormemente al ya insuficientemente financiado Estado del Bienestar español. A la luz de estos datos, hay que añadir a las preguntas que se hacía el Sr. Sevilla la más importante, que no cita: “¿Quién a estas alturas estaba renunciando al proyecto socialista en democracia, es decir, al proyecto socialdemócrata?”. Pero crean que la dirección del PSOE nunca se hará esta pregunta. La falta de autocrítica de la dirección de este partido y la continuación de sus políticas neoliberales tiene poco que ver con tal proyecto político.
El miedo al comunismo: otra movilización en contra de Unidos Podemos
Donde las tertulias y artículos alcanzan un nivel casi histérico es al anunciar la implantación de “la dictadura del proletariado” que tendría lugar en el caso de que gane Unidos Podemos. En este punto, me temo que más que ante una mentira, estamos ante una enorme ignorancia debido al enorme conservadurismo en la enseñanza, sobre todo privada, gestionada por la Iglesia, donde gran número de tertulianos parecen haberse educado. El desconocimiento en España de los escritos de Marx, con la constante confusión entre lo que es marxismo, lo que es socialismo y lo que es comunismo, es enorme, incluso, por cierto, en los centros universitarios.
Como indiqué en otro artículo reciente (“Contestación a Susana Díaz: ¿qué es la socialdemocracia?”, Público, 08.06.15), el PSOE tiene en sus escritos oficiales el reconocimiento de la utilidad del marxismo como instrumento intelectual, crítico con el capitalismo. Y como subrayé en aquel artículo, las dos tradiciones basadas en el marxismo, tanto la socialdemocracia como el comunismo, tenían históricamente el mismo objetivo: alcanzar la sociedad socialista. Eran los medios para alcanzar tal objetivo lo que diferenciaban las dos sensibilidades. En los países capitalistas desarrollados, la vía revolucionaria no ha sido considerada posible, siendo la vía democrática la seguida no solo por los partidos socialdemócratas sino también por los partidos comunistas. Y cuando los partidos comunistas han gobernado, y lo han hecho, por lo general, en coalición con los partidos socialdemócratas, sus políticas han sido típicamente socialdemócratas. En realidad, en Italia, las regiones mejor gobernadas, con mejor desarrollo de las políticas públicas de sensibilidad socialdemócrata, fueron las gobernadas por el Partido Comunista Italiano, el mayor partido de prácticas socialdemócratas en Europa, después del SPD alemán. En realidad, lo mismo está pasando en gran número de países subdesarrollados. En la India, por ejemplo, el Estado que ha alcanzado mayores logros socialistas en democracia ha sido el gobernado por el Partido Comunista. Esta amplia experiencia, bien conocida a nivel internacional (y desconocida, ignorada y ocultada en España), muestra que la diferencia en la aplicación de políticas públicas entre partidos de distintas tradiciones ha ido desapareciendo.
En Europa, sin embargo, la característica más preocupante ha sido el creciente abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socialdemócratas, al incorporar estos partidos elementos muy importantes del neoliberalismo. La Tercera Vía, liderada por Blair y seguida también por Schröder en Alemania, por Zapatero en España y por Hollande en Francia, ha ido abandonando la socialdemocracia, convirtiendo a sus respectivos partidos en partidos socioliberales en los que dominan las políticas públicas neoliberales (véase mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015). En realidad, algunos de los responsables de imponer tales políticas neoliberales en el establishment europeo han sido y continúan siendo personas pertenecientes a partidos socialdemócratas. Ahí está la causa de su deterioro electoral.
El por qué del abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socialdemócratas
Este abandono está documentado, y algunos personajes del PSOE así lo han reconocido (en privado). Los argumentos que se han dado por parte de intelectuales de tal partido para explicar su descenso electoral no son creíbles. Uno es que la globalización o el establecimiento del euro (o cualquier elemento externo) no permiten llevar a cabo el proyecto socialdemócrata. Pero el hecho de que Zapatero congelara las pensiones para obtener 1.200 millones de euros para cubrir el déficit, en lugar de mantener el impuesto de patrimonio (con lo cual hubiera conseguido más dinero), no puede atribuirse a ningún factor externo. En realidad, todos los recortes podrían haberse reducido y disminuido mediante un gravamen de las rentas del capital al mismo nivel que las rentas del trabajo, propuesta que ha estado en la oferta electoral del PSOE en varias ocasiones, sin que ello se aplicara nunca. Hoy las rentas del capital (como porcentaje de todas las rentas) son las más altas de los últimos treinta años, a costa de que las rentas del trabajo sean las más bajas. Ni que decir tiene que el establecimiento de la Eurozona bajo el dominio del establishment neoliberal que controla la gobernanza del euro dificulta y obstaculiza la aplicación de políticas socialdemócratas de carácter redistributivo y de expansión de la protección social. Pero como ha mostrado la coalición de izquierdas del gobierno portugués, se pueden revertir las políticas de recortes que han causado tanto daño, si hay voluntad política.
Otro argumento utilizado por intelectuales afines al PSOE es que la clase trabajadora, la base electoral de la socialdemocracia, está desapareciendo, y por lo tanto el voto socialdemócrata también está bajando. Pero no hay ninguna evidencia que apoye esta tesis. En realidad, la clase trabajadora existe, y en algunos países vota a la ultraderecha (decepcionada y enfadada con los partidos que renunciaron a la socialdemocracia), y en otros como en España vota a Podemos, y ahora votará a Unidos Podemos. De ahí surge el pánico del establishment político-mediático. El abandono de la socialdemocracia por parte de los partidos socioliberales se debe predominantemente al dominio de los aparatos de tales partidos por parte de profesionales (consecuencia de la profesionalización de la política), la mayoría de clase media de renta alta (la clase profesional) que hacen de la política su profesión y su modus vivendi, desarrollando unos intereses corporativos que dan pie a estas complicidades entre tales aparatos y los grupos financieros y económicos que dominan la vida económica, política y mediática del país. Este maridaje los aleja de la clase trabajadora y otros componentes de las clases populares, que quedan cada vez más distantes, anteponiendo en muchas ocasiones (como en la reforma laboral del presidente Zapatero) los intereses de aquellos grupos sobre los del mundo del trabajo. Esta realidad, fácilmente documentable, se da con particular intensidad en los equipos económicos de tales partidos, tradicionalmente muy próximos al mundo del capital. Y de ahí deriva el problema.
La nueva socialdemocracia
El aspecto más novedoso del surgimiento de nuevas izquierdas a lo largo de todo el territorio español y la radicalización de otras ya existentes (con la excepción del PSOE) es que sus inicios fueron el movimiento 15-M, cuya demanda central no fue la revolución o el socialismo, sino la democracia, señalando como el motivo de su protesta la no existencia de esta democracia en las instituciones representativas. El eslogan del 15-M “No nos representan” resume muy bien dicha denuncia. Y el otro, “No hay pan para tanto chorizo” también definió las raíces del problema de falta de democracia: el maridaje entre los grupos económicos y financieros y el establishment político (incluyendo el PSOE) y mediático (la gran mayoría de los medios).
Pero tal demanda entra en conflicto con la enorme concentración de la riqueza en España y en la mayoría de países capitalistas avanzados, puesto que poder económico se traduce en poder político. Y es ahí donde encontramos una clara contradicción entre las exigencias de mayor democracia, por un lado, y la lógica de la acumulación de capital vigente en el capitalismo de hoy por el otro. De ahí que las políticas redistributivas deban ser esenciales en un programa que exige la democratización de este país, puesto que las desigualdades (a cuyo crecimiento han contribuido las políticas del PSOE) han alcanzado unos niveles inaceptables para cualquier persona con sensibilidad democrática. La enorme hostilidad que la coalición Unidos Podemos está recibiendo se basa precisamente en este hecho. Los grandes centros de poder financiero y económico se sienten amenazados por Unidos Podemos y temen perder sus privilegios. De ahí que movilicen sus instrumentos políticos y mediáticos para destruir a dicha coalición. Y esto es lo que está pasando en este país. Agradecería al lector que si ve mérito en lo que estoy diciendo, distribuya este artículo ampliamente, puesto que por desgracia no tengo acceso a los mayores medios de información, en los cuales estoy prácticamente vetado.
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2016.05.21 15:42 ShaunaDorothy Declaración de la Liga Comunista Internacional - ¡Derrotar al imperialismo mediante la revolución obrera—Defender a Serbia! (abril de 1999) (1 - 2)

https://archive.is/rbNL0
Aunque las polémicas contenidas en esta Declaración se refieren a grupos seudosocialistas europeos, estas pueden ser aplicadas a grupos mexicanos como el reformista Partido Obrero Socialista y la centrista Liga de Trabajadores por el Socialismo (hermana menor del PTS argentino) que toman el lado del ELK de Kosovo y la OTAN, rehusándose a defender a Serbia —es decir, Clinton pone las bombas y el POS y la LTS la demagogia “socialista”. Por otro lado, están los estalinoides de la Tecla Indómita y liberales de La Nave Va que se oponen a los bombardeos imperialistas pero desde una perspectiva meramente nacionalista y reformista.
La guerra imperialista contra Serbia es ya la mayor conflagración militar en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Habiendo golpeado a Serbia por semanas con bombas y misiles crucero, hay un crescendo progresivo entre los imperialistas occidentales para una invasión a gran escala de los restos de la república de Yugoslavia dominada por Serbia. Una vez más los Balcanes se han convertido en el barril de pólvora de Europa, llevándonos a todos un paso más cerca de una nueva guerra mundial. Como internacionalistas proletarios luchando por construir un partido mundial de la revolución socialista, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) dice: ¡Derrotar al imperialismo mediante la revolución obrera! ¡Defender a Serbia contra el ataque de los EE.UU. y la OTAN! ¡Abajo con las sanciones económicas de las Naciones Unidas! ¡Todas las tropas de EE.UU., la ONU y la OTAN, fuera de los Balcanes!
Una declaración fechada el 25 de marzo de la Spartacist League/U.S. afirmó:
“Cada golpe contra el imperialismo estadounidense en los Balcanes ayudará a debilitar al enemigo de clase, proveyendo así una abertura para que la clase obrera y los oprimidos luchen contra el torrente de ataques asestados por Wall Street y sus agentes políticos, los partidos Demócrata y Republicano. Luchamos por construir el partido obrero revolucionario multirracial, forjado en el crisol de la lucha de clases, que es el instrumento necesario para dirigir a la clase obrera hacia el derrocamiento de este sistema entero basado en el racismo, la explotación y la guerra a través de una revolución socialista que le arranque la industria y el poder a un pequeño puñado de individuos asquerosamente ricos y cree una economía socialista igualitaria.”
En Europa, los brutales ataques imperialistas a Serbia están siendo llevados a cabo por gobiernos capitalistas encabezados por socialdemócratas y exestalinistas. Como el historiador militar Clausewitz dijo una vez, la guerra es la continuación de la política por otros medios. Habiendo demostrado su lealtad a la burguesía en casa al imponer la austeridad capitalista racista, hoy los socialdemócratas son incluso más vigorosos que sus predecesores de derecha haciendo el trabajo sucio del imperialismo en el extranjero. El Berliner Zeitung (25 de marzo) observó: “que un gobierno roji-verde haya mandado unidades del Bundeswehr a una intervención militar por primera vez desde la fundación de la República Federal ha salvado al país de un improductivo conflicto ideológico y político.” Al principio de la guerra las secciones de la Liga Comunista Internacional publicaron inmediatamente declaraciones desenmascarando la propaganda de guerra imperialista y buscando movilizar a los trabajadores del mundo contra sus “propias” burguesías.
La destrucción del estado obrero degenerado soviético dio paso a un agudo incremento en las guerras regionales y en las aventuras militares imperialistas, mientras un nuevo nacionalismo virulento se volvía el motor de la contrarrevolución. Los conflictos interimperialistas, previamente mantenidos a raya por la necesidad de una alianza antisoviética común estallaron de nuevo. Bajo la superficie de la actual unidad de los “aliados” de la OTAN en el bombardeo a Serbia se encuentran rivalidades imperialistas fundamentales en aumento, expresadas en la creciente guerra comercial entre EE.UU. y Europa, al igual que Japón. El mundo post-soviético se parece cada vez más al mundo de antes de 1914. Fueron las maquinaciones imperialistas atizando los odios nacionalistas en los Balcanes las que llevaron directamente a la Primera Guerra Mundial.
Hoy, el bombardeo de la OTAN es un detonador para una conflagración internacional más grande y todavía más sangrienta, que potencialmente arrastraría a Grecia, Turquía y Rusia. Mientras actúa como un policía blando para la OTAN, la denuncia de la Rusia capitalista del ataque militar de EE.UU. y la OTAN en Serbia está en línea con sus ambiciones de afirmarse como un poder imperialista regional. Tanto Rusia como EE.UU. tienen arsenales nucleares enormes, y EE.UU. ya ha mostrado su disposición de utilizar estas armas con la incineración nuclear de Hiroshima y Nagasaki en 1945. ¿Quién puede imaginar que los franceses, los ingleses o los israelíes serían algo más restringidos? El capitalismo es un sistema irracional, y el ímpetu demente de obtener ganancias y poder inherente a este sistema llevará inevitablemente a una tercera guerra mundial nuclear si no es detenido mediante la revolución proletaria internacional.
Los imperialistas hacen llover terror sobre Yugoslavia
La guerra de la OTAN contra Serbia no tiene nada que ver con los “derechos humanos” o la defensa de la población albanesa de Kosovo contra la “limpieza étnica”. Esta guerra no se trata de los albano-kosovares, es una guerra de dominación hecha para realizar los planes estadounidenses a largo plazo de insertar una presencia militar substancial de EE.UU. y la OTAN en Serbia domando o desplazando, si es necesario, a Milosevic. ¿Desde cuándo se preocupan los imperialistas por los pueblos oprimidos? Cientos de miles de inmigrantes son deportados cada año por los gobiernos europeos. De hecho, estos mismos gobiernos entraron en virtual frenesí al pensar que tendrían que abrir sus fronteras a los refugiados de Kosovo.
La LCI sigue la tradición de V.I. Lenin, cuyo “El socialismo y la guerra”, un poderoso manual de internacionalismo proletario escrito en 1915 y circulado clandestinamente entre obreros y soldados a lo largo de Europa, enseña:
“Los partidarios de la victoria del propio gobierno en la presente guerra, lo mismo que los partidarios de la consigna ‘ni victoria ni derrota’, adhieren unos y otros al punto de vista del socialchovinismo. Una clase revolucionaria no puede dejar de desear la derrota de su gobierno en una guerra reaccionaria y no puede dejar de ver que las últimas derrotas militares pueden facilitar su caída.”
Lenin hizo hincapié en que en caso de una guerra imperialista contra una nación pequeña o un pueblo semicolonial, es deber de la clase obrera no sólo luchar por la derrota del “propio” gobierno, sino también defender a las víctimas de la agresión imperialista. En la presente guerra, estamos por la defensa militar de Serbia, sin darle una pizca de apoyo político al régimen de Milosevic. Llamamos por el derecho a la autodeterminación de la población albanesa de Kosovo contra el régimen serbio-chovinista en Belgrado hasta que los separatistas albaneses se convirtieron simplemente en un peón de los designios predadores de la OTAN. Para los marxistas, el derecho democrático de la autodeterminación de los albaneses de Kosovo está ahora necesariamente subordinado a la lucha contra el bombardeo imperialista y la amenaza de invasión.
De hecho, el baño de sangre multilateral nacionalista en los Balcanes fue instigado directamente por los imperialistas en su carrera para destruir a la antigua Yugoslavia a través de la contrarrevolución capitalista. La República Federal Socialista de Yugoslavia nació de la Segunda Guerra Mundial, cuando los partisanos comunistas de Tito lucharon contra la ocupación del Wermatch alemán nazi al igual que contra la Ustasha fascista croata y los monárquicos chetniks serbios. Los partisanos de Tito fueron la única fuerza en Yugoslavia durante la guerra que se opuso al comunalismo. Pero los ideales socialistas y democráticos a los que el régimen de Tito apelaba públicamente fueron enterrados por las deformaciones burocráticas y las limitaciones inherentes al estalinismo, con su programa de construir el socialismo en un solo país. Tito introdujo el “socialismo de mercado”, que abrió a Yugoslavia a la economía imperialista y reforzó las disparidades entre las diversas regiones, alimentando el nacionalismo que resurgía.
Después de la muerte de Tito, la burocracia comenzó a fracturarse a lo largo de líneas nacionales. Milosevic, que promovió las “reformas de mercado” al frente del banco central, comenzó su carrera política apelando al chovinismo por una “ Serbia mayor” particularmente contra los albaneses de Kosovo. En esto, encarnaba el nexo entre la restauración capitalista y el nacionalismo. Pero Milosevic no estaba solo en este sentido. Su contraparte croata, Franjo Tudjman, idolatra a la Ustasha fascista de la Segunda Guerra Mundial —un títere de los nazis alemanes— y el líder bosnio Alija Izetbegovic es un nacionalista rabioso y un reaccionario islámico. Los marxistas se oponen al veneno del nacionalismo y luchan por la unidad clasista de los trabajadores de Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia, Macedonia, Montenegro y Kosovo para derrocar a todos los sangrientos regímenes nacionalistas de la región, desde Milosevic a Tudjman. ¡Por una Federación Socialista de los Balcanes!
La crisis terminal de la Yugoslavia titoista vino a principios de 1991, cuando los gobiernos nacionalistas de derecha recién electos en Croacia y Eslovenia declararon su secesión del estado federado. Alemania entró en escena para aplanar a sus aliados Europeos para que reconocieran su independencia. EE.UU. se unió entonces a Alemania poniendo todo su peso detrás de una Bosnia independiente bajo la dirección de fuerzas nacionalistas musulmanas. En Croacia, los Estados Unidos y Alemania proveyeron al régimen fascistoide de Tudjman no sólo con grandes cantidades de armamento moderno, sino también con entrenamiento y asesores de alto nivel. Esto le permitió al ejército croata a mediados de 1995, en conjunto con el ataque aéreo de la OTAN, derrotar a las fuerzas serbias. Cientos de miles de serbios fueron expulsados por las fuerzas croatas en el mayor acto individual de “limpieza étnica” de la guerra. Al mismo tiempo, EE.UU. financiaba y armaba secretamente a los asesinos fundamentalistas islámicos en Bosnia incluyendo a los asesinos muyajedin que lucharon contra el ejército soviético en Afganistán.
Euro “socialistas”
La guerra es una prueba decisiva para los revolucionarios. Trotsky insistió en que una posición proletaria en la guerra requería “una ruptura verdadera y completa con la opinión pública oficial sobre la cuestión más candente de la ‘defensa de la patria’.” La falsa izquierda prueba el punto de Trotssky por la negativa. Se unen al grito de guerra imperialista sobre el “pobrecito Kosovo” mientras rechazan la defensa de Serbia, cuyo derecho mismo a la existencia nacional está bajo el ataque de los poderes imperialistas. A pesar de una chapa pacifista de oposición al bombardeo, marchan unidos detrás de los objetivos bélicos de sus propios imperialismos y de los gobiernos socialdemócratas o frentepopulistas, cuyas elecciones apoyaron. El camuflaje: detener el bombardeo de la OTAN; el mensaje: váyanse a la guerra en los Balcanes con tropas terrestres bajo el control de la Unión Europea (UE). Para los izquierdistas de la “muerte del comunismo” de hoy, que hace mucho abandonaron toda convicción en la capacidad revolucionaria del proletariado, ¡los sanguinarios imperialistas —estén bajo la bandera de la ONU, de la UE o de la OTAN— son el medio para llevar los “derechos humanos” a los oprimidos del mundo!
En su propaganda supuestamente “antibélica”, la “izquierda” europea está actuando simplemente como el vocero de sus propias burguesías imperialistas, cuyos intereses ciertamente no son los mismos. “La asociación con la OTAN en la crisis yugoslava es simplemente una capa que cubre las grandes diferencias entre los EE.UU. y sus aliados europeos” dijo un antiguo oficial de la ONU al Chronicle de San Francisco. El mismo artículo (15 de abril) citó a un rango de personas de izquierda a derecha “que veían la intervención en Kosovo como un esfuerzo apenas disfrazado de imponer la voluntad de Washington en el futuro de Europa.” En Francia, el Chronicle notó: “los comentarios en los periódicos son tan constantemente hostiles a EE.UU. que un lector bien podría imaginar que París está en guerra con el Pentágono y no contra el ejército yugoslavo”, mientras el antiguo canciller alemán Helmut Schmidt se quejó de estar “agarrado del cuello por los estadounidenses”.
Así, la “izquierda” abre terreno a su propia clase dominante capitalista: su “antiamericanismo” es un substituto barato y un obstáculo al internacionalismo proletario antiimperialista. Nadando con la corriente de la “opinión pública” burguesa, las consignas de la “izquierda” coinciden con la de los fascistas descarados; por ejemplo, en Alemania los nazis levantan el llamado “¡Ni una gota de sangre alemana por intereses extranjeros!”.
Probablemente los más descarados de los “izquierdistas” pro-guerra sean los antiguos partidos estalinistas, ejemplificados por el PC francés, que está desde luego en el gobierno. Titulado: “Europa y Francia deben participar en la construcción de la paz”, un folleto firmado por el PCF junto con la Ligue Communiste Revolutionnaire (LCR) en Rouen se quejaba de que el bombardeo de la OTAN no se ha desecho de Milosevic: “¡Milosevic aún está en su lugar! ¡Los albaneses están siendo cazados o masacrados! Estos son los primeros resultados de la aventura militar. En contraste, la paz en la región implica apoyo activo y determinado a las débiles fuerzas sociales y democráticas que luchan contra las dictaduras nacionalistas y por los derechos de las minorías étnicas.”
Los falsos trotskistas de la LCR, la organización francesa del Secretariado Unificado (S.U.), son más explícitos al tocar los tambores de guerra en su propia prensa. La LCR llamó abiertamente por la intervención militar imperialista en Kosovo bajo la Organización para la Cooperación y Seguridad de Europa (OSCE) —un bloque militar dominado por Europa— o las Naciones Unidas. En su número del 1§ de abril, Rouge declaró:
“La OTAN no era la única, y sobre todo no la mejor, pieza clave para un acuerdo. Las condiciones para una fuerza policiaca multinacional (compuesta principalmente de serbios y albaneses) podrían ser encontradas bajo el auspicio de la OSCE para hacer cumplir un acuerdo de transición.”
A la semana siguiente una declaración de Rouge llamaba por un acuerdo con Serbia que pudiera ser vigilado por “una fuerza multinacional bajo el control de la ONU”. La ONU —verdaderamente una cueva de ladrones y sus víctimas— ha sido un instrumento del militarismo imperialista desde la guerra de 1950-53 contra el estado obrero deformado de Corea del Norte hasta la masacre de decenas de miles de iraquíes en la guerra de 1991 en el Golfo Pérsico.
El S.U. de Alain Krivine está actuando como el vocero de los intereses del imperialismo francés, contraponiendo a la intervención de la OTAN dominada por EE.UU. el llamado por una fuerza expedicionaria imperialista Europea en los Balcanes. Rifondazione Comunista (RC) en Italia y el PDS en Alemania (al igual que algunos miembros del SPD, como el expresidente del partido, Oskar Lafontaine) promueven mucho el mismo tipo de antiamericanismo. Aunque el gobierno de EE.UU. es la principal potencia militar imperialista, este intento de pintar a los estados imperialistas europeos como más benévolos que los EE.UU. no es sino vil socialpatriotismo. ¿Supuestamente, entonces, la burguesía alemana de Auschwitz es moralmente mejor que su contraparte estadounidense? ¿Y qué hay de la sucia historia del colonialismo francés en Argelia e Indochina o la historia del imperio británico de saqueo y asesinato en Irlanda, el subcontinente indio y el Medio Oriente? Y fue la burguesía italiana la que inventó los campos de concentración en Libia, la que usó por primera vez gas venenoso contra la población etiope y la que llevó a cabo innumerables actos de carnicería en los Balcanes durante la Segunda Guerra Mundial.
La organización seudotrotskista francesa Lutte Ouvrière (LO) tiene una bien merecida reputación por adaptarse a los atrasados prejuicios de la clase obrera al ignorar la opresión especial, ya sea ésta opresión de la mujer, homofobia, racismo o la cuestión nacional en Francia, ya que junto con el resto de la falsa izquierda niega el derecho a la autodeterminación de los vascos en Francia. Pero ellos también se han vuelto repentinamente campeones del derecho a la autodeterminación del pueblo de Kosovo. En una editorial en su número del 9 de abril, el líder de LO Arlette Laguiller escribe: “Si el gobierno francés, al igual que otros gobiernos occidentales, estuviera ayudando realmente a los kosovares, sería evidente y no veríamos las líneas interminables de refugiados que vemos en la TV.” A pesar de su supuesta oposición a los ataques militares de la OTAN, la lógica de esta posición es que los imperialistas deberían intervenir más decididamente y aplastar realmente a los serbios. Satanizando a Milosevic —en vez de a los imperialistas— como el principal enemigo en este conflicto, LO sirve como un apologista de izquierda para la burguesía.
En la misma línea, la minúscula International Bolshevik Tendency (IBT), que desprecia la independencia de Quebec y es notoria de manera más general por su indiferencia ante los derechos de los pueblos oprimidos, como los católicos de Irlanda del Norte, hoy aúlla por la “independencia para Kosovo” —aparentemente sólo luchan por la independencia de aquellos que tienen patrocinio imperialista—.
En Italia, Rifondazione predica confianza en la ONU y llama por una conferencia de potencias capitalistas europeas para resolver la crisis de los Balcanes. RC se revuelca en el antiamericanismo para darle una coartada a su apoyo a su propia clase gobernante. El llamado de RC para cerrar la base aérea de la OTAN en Italia es levantado desde la perspectiva del nacionalismo italiano y en el interés de una Europa capitalista más fuerte dirigida contra sus rivales imperialistas (como EE.UU.). Nosotros los trotskistas apelamos no al estado burgués, sino al proletariado italiano para movilizar acciones obreras contra las bases de EE.UU. y la OTAN, desde las que está siendo lanzada una guerra mortal contra los intereses de todos los trabajadores —serbios, italianos, albaneses y estadounidenses—. Nosotros decimos: ¡Aplastar a la alianza contrarrevolucionaria de la OTAN a través de la revolución obrera!
Un suplemento de cuatro páginas del 10 de abril de Proposta, la flácida “oposición de izquierda” de RC no llama nunca por el retiro inmediato de las tropas italianas de los Balcanes. Proposta apoyó al previo gobierno burgués de “Olivo”/RC que invadió Albania.
El socialchovinismo es la defensa del “interés nacional”; es decir, llamar a la clase obrera a identificarse con los fines imperialistas de la clase dominante capitalista. Significa el abandono explícito de la lucha de clases por parte de los dirigentes sindicales procapitalistas. Así, los burócratas italianos del Cgil-Cisl-Uil retiraron su llamado a una huelga de ferrocarriles apenas estalló la guerra. ¡Los trabajadores serbios no son los enemigos de los trabajadores ferroviarios italianos! ¡El principal enemigo es la burguesía italiana!
Como afirmó Lenin: “El contenido ideológico y político del oportunismo y del socialchovinismo es uno y el mismo: la colaboración de las clases en vez de la lucha entre ellas, la renuncia a los medios revolucionarios de lucha y la ayuda a ‘su’ gobierno en la difícil situación por la que atraviesa, en lugar de la utilización de sus dificultades para la revolución.” Los líderes sindicales reformistas son sobornados con las migajas de las ganancias capitalistas. En Francia los sindicatos obtienen más ingresos del estado y los capitalistas que de sus miembros. Grupos seudoizquierdistas como LO y la LCR emulan esta corrupción política tomando sus subsidios financieros del estado burgués. ¡Pero el que paga las cuentas dicta el compás político! ¡Luchamos por la completa independencia de los sindicatos del estado burgués!
Bajo el impacto de una guerra de gran importancia en Europa, que involucra a las potencias imperialistas, presencíamos el espectáculo de los “revolucionarios” y “los antiimperialistas” de otros tiempos, uniéndose a las marchas proimperialistas de guerra. Los centristas de Workers Power se unieron a la profundamente laborista Alliance for Workers Liberty [Alianza por la Libertad de los Trabajadores] en una marcha de “Ayuda obrera a Kosovo” el 10 de abril, que estaba dominada por banderas de la OTAN y albanesas y con pancartas que gritaban “buena suerte, OTAN” y “OTAN, es ahora o nunca”. La “Ayuda obrera a Kosovo” está moldeada en la “Ayuda obrera a Bosnia”, iniciada en 1993, que, bajo la guisa de proveer ayuda humanitaria a los trabajadores en Bosnia, promovió el apoyo al gobierno Bosnio musulmán y trabajó hombro con hombro con las tropas de la ONU en la guerra fratricida entre serbios, croatas y musulmanes por lo que sirvió como el disfraz para la intervención militar imperialista dirigida en contra de los serbios bosnios.
Una declaración distribuida en una reunión pública el 30 de marzo en la ciudad de Londres por la internacional de WP, la League for a Revolutionary Communist International (LRCI, Liga por una Internacional Comunista Revolucionaria), llamó a defender a los serbios contra el ataque de la OTAN —¡“aunque no en Kosovo al que no tienen el derecho de ocupar”!—. Al mismo tiempo, WP alienta a los separatistas albaneses “a tomar ventaja total del bombardeo imperialista para expulsar a las fuerzas ‘yugoslavas’”, y añaden “si la principal preocupación [de Clinton y de Blair] fueran los kosovares reconocerían su estatidad, y le darían al ELK (Ejército de Liberación de Kosovo) las armas para expulsar a las tropas serbias”. Esto es una descarada apelación a los imperialistas de la OTAN.
Workers Power ha apoyado de hecho cualquier fuerza reaccionaria en los Balcanes (incluso en Serbia) siempre y cuando esté opuesta a Milosevic, el principal enemigo actual de los imperialistas. Así, en junio de 1991 cuando el IV Reich alemán estaba maquinando la destrucción del estado obrero deformado yugoslavo, llamaron por el reconocimiento inmediato de las declaraciones de independencia capitalistas restauracionistas de Eslovenia y de Croacia. Un año después, el afiliado austríaco de WP, el ArbeiterInnenstandpunkt, estuvo involucrado en un “frente unido” con la rama local del Renacimiento Nacional Serbio de Vuk Draskovic, una organización de monarquistas gran serbios y chetniks, en aquel entonces en oposición a Milosevic. Durante los ataques aéreos de la OTAN en 1995, WP se negó incluso en papel a defender a los serbios bosnios en contra del imperialismo.
No podría ser más claro que los falsos izquierdistas son socialchovinistas cuya línea de fondo es apoyar las metas de la guerra imperialista en los Balcanes, pese a las contorsiones teóricas que hacen al tratar de reconciliar su oposición de palabra a la OTAN con su apoyo al separatista Ejército de Liberación de Kosovo, que es ahora un simple peón de la OTAN. En contra de los socialchovinistas de estas épocas, Lenin polemizó contra Karl Kautsky, un líder central del SPD alemán quien durante la primera guerra interimperialista mantuvo “fidelidad de palabra al marxismo con la subordinación, en los hechos, al oportunismo”. Lenin escribe que “Kautsky ‘concilia’ el pensamiento fundamental del socialchovinismo, la aceptación de la defensa de la patria en la guerra actual, con una supuesta concesión a la izquierda, bajo la forma de abstención al votarse los créditos, con la manifestación verbal de una postura oposicionista, etc.” (Lenin, “El socialismo y la guerra”, 1915). Pero los “izquierdistas” de nuestros días, como Workers Power, están ciertamente mucho más a la derecha de Karl Kautsky.
Fue necesario el inicio de la primera guerra imperialista mundial (la Primera Guerra Mundial) y una orgía de chovinismo para destrozar a la II Internacional y para que los “socialistas” de aquella época dirigieran a la clase trabajadora a la matanza. Hoy, conforme son arrojadas las primeras bombas sobre los pueblos de los Balcanes, los que se hacen pasar por la “izquierda” ya se habían postrado desde antes ante su propio imperialismo. Frente a la Primera Guerra Mundial, Lenin llamó a los obreros a hacer de la guerra interimperialista una guerra civil en todos los países beligerantes, exigiendo una escisión de los auténticos socialistas de la II Internacional.
La postración ideológica de la falsa izquierda ante el imperialismo refleja sus muchos años de apoyo al imperialismo occidental contra la Unión Soviética en nombre de la “democracia” y “los derechos humanos”. Mientras existieron la Unión Soviética y los estados obreros deformados de Europa Oriental, como trotskistas, llamamos por su defensa militar incondicional contra el imperialismo y la contrarrevolución interna. Luchamos por una revolución política proletaria para echar a las burocracias estalinistas nacionalistas. En contraste, la falsa izquierda apoyó a todo tipo de fuerzas procapitalistas en el nombre del “antiestalinismo”. El capitalista de estado Socialist Workers Party británico (SWP, Partido Obrero Socialista) de Tony Cliff y sus satélites, y falsos trotskistas como el S.U. y Workers Power (éste último con algunas contradicciones) todos se opusieron a la intervención del Ejército Rojo en Afganistán, el último acto objetivamente progresista de la burocracia del Kremlin. A principios de los 80 se unieron en ferviente apoyo a la Solidarnosc polaca patrocinada por la CIA y el Vaticano, que estuvo en la primera línea de la campaña por la restauración capitalista en Europa Oriental. Una década más tarde, todos estos grupos vitorearon a Yeltsin y sus “demócratas” proimperialistas mientras lanzaban la contrarrevolución que destruiría la Unión Soviética.
El SWP, que se regocijó cuando el nuevo laborismo fue electo, sigue al laborismo de “izquierda” de Tony Benn, al decir, “Tony Benn se opuso a la guerra de las Malvinas, a la Guerra del Golfo y a esta guerra” (folleto del SWP, “Alto a la guerra”, abril de 1999). Tony Benn es un nacionalista de la “pequeña Inglaterra” quien llamó por sanciones de la ONU durante la Guerra del Golfo y que ahora se queja de que el bombardeo no tiene la autorización de la ONU. Mientras tanto, la prensa del Socialist Party (antes “Militant”) llama por la “acción obrera para derrocar a Milosevic” (Socialist, 16 de abril) mientras que, no es necesario decirlo, nunca llaman a los obreros británicos a derrocar al capitalismo británico.
Políticamente aparte de la multitud británica del “pobrecito Kosovo”, está el Socialist Labour Party (SLP, Partido Laborista Socialista), dirigido por el lider de los mineros, Arthur Scargill. Un comunicado de prensa del SLP del 24 de marzo, cita a Scargill y tacha correctamente al Primer Ministro del Partido Laborista, Tony Blair, de asesino. Señalaba la hipocresía de los imperialistas, indicando que “la Gran Bretaña sigue ocupando parte de Irlanda”. Sin embargo, la declaración de Scargill de que el bombardeo se realiza “sin siquiera la hoja de parra de una resolución de seguridad de las Naciones Unidas” implica confianza en esa institución de los imperialistas. Una declaración más izquierdista hecha por el Normanton Constituency del SLP se titula: “Defender a Yugoslavia e Irak —Luchar contra el imperialismo”. La declaración señala correctamente al New Labour Party de Blair como “antiobrero, proimperialista”. Dice, “Nosotros creemos firmemente en el principio del derecho de las naciones a la autodeterminación, y en el caso de Yugoslavia eso significa el derecho de una nación soberana a resolver sus propios problemas.” Sin embargo, las dos declaraciones del SLP son acríticas sobre el virulento chovinismo serbio de Milosevic.
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/SERBIA.HTM
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2016.03.30 10:19 EDUARDOMOLINA PABLO IGLESIAS.- Mi cabeza política se hizo en Italia.- ctxt

http://ctxt.es/es/20160323/Politica/5015/Entrevista-Pablo-Iglesias-gobierno-España-Entrevistas-Elecciones-20D-¿Gatopardo-o-cambio-real.htm
Como Podemos, Pablo Iglesias tiene al menos dos almas. En la distancia corta es un tipo tímido, pausado, bien articulado, culto sin llegar a la pedantería --aunque a ratos se pone un poco cursi, no llega a caer en la novela rosa. Se diría que este Iglesias profesoral es una persona distinta a la fiera corrupia que se zampaba a los más agresivos contertulios televisivos de Intereconomía o La Sexta, muy diferente del tribuno que un día lanza cal viva contra las bancadas socialistas para luego susurrarle a Pedro Sánchez “solo faltamos tú y yo”.
Esta multiplicidad de personalidades resume también la montaña rusa existencial en la que vive Podemos, un partido-niño formado por mil mareas, orígenes, corrientes: comunistas gramscianos de la vieja IU, activistas de la PAH, populistas criados en Laclau y curtidos en asesorías peronistas y bolivarianas, humildes indignados del 15M, cristianos de base de las periferias urbanas, profesores, doctores y analistas del CEPS, En Comú, Andalucía, Guanyem…
Viviendo y muriendo de éxito a la vez, víctima y beneficiario de sus contradicciones y su indefinición asamblearia, Podemos se ha convertido en solo dos años en la gran esperanza de la izquierda europea, una vez certificada la claudicación de Syriza ante la Troika. Tras revolucionar el mapa municipal y tomar el poder en las grandes ciudades, y después de sacar cinco millones de votos el 20D, Podemos y sus confluencias viven un periodo convulso: enfrentamientos, filtraciones, dimisiones, ceses... Nadie sabe cómo acabará este enorme lío. Pero la impresión es que Iglesias ha tomado las riendas en Madrid y ha dejado desarmado a su amigo y número dos, Íñigo Errejón, al que conoció en la Facultad de Políticas de Somosaguas (Madrid) cuando él tenía 23 años y Errejón 18, y al que durante la entrevista se referirá, entre bromas y veras, con estas palabras: “Nunca ha dejado de ser el benjamín”.
Iglesias parece transformado, más conservador, mucho más cauto y conciliador. Cuando se le pregunta por el pacto con el PSOE, no pone reparos, líneas rojas, ni exigencias. Oyéndole, se diría que su estrategia pasa hoy por dos opciones que en realidad son solo una: o gobernar con el PSOE casi sin condiciones, o repetición de elecciones sin dejarse culpar del adelanto.
El líder de Podemos (Madrid, 1978) llega puntual a la sede de CTXT para una conversación de una hora con miembros del consejo editorial y la redacción --Miguel Mora, Soledad Gallego-Díaz, Ignacio Sánchez-Cuenca, Mónica Andrade y Willy Veleta-. Va acompañado por un séquito de cuatro jóvenes asistentes que no se despegan del móvil. Tiene ojeras y mala cara: un reciente cólico nefrítico, provocado, explica, por una pequeña piedra en el riñón que todavía no ha expulsado.
Es martes 22 de marzo, y hace solo un rato que se han producido los atentados de Bruselas. A mitad de la hora pactada, Iglesias y los suyos tienen que salir corriendo para acudir al homenaje a las víctimas organizado por el ayuntamiento madrileño. Poco después, completamos la entrevista por el móvil: más de 100 minutos, que publicamos de forma íntegra, dividida en cuatro bloques: Pablo, según Iglesias; La crisis de Podemos; España, pacto o elecciones, y ¿Otra Europa es posible?
BLOQUE 1. PABLO, SEGÚN IGLESIAS.
"Políticamente soy un italiano. Mi cabeza política se hizo en Italia"
¿Querría explicar en cinco o seis frases quién es Pablo Iglesias?
Soy tímido, aunque no lo parezca. Amante de una cierta soledad para leer, para ver películas, para ver series. Al mismo tiempo con una enorme pasión para las cosas. Necesito la pasión para hacer cualquier cosa. Con mucha pasión por aprender, y con mucho que mejorar. Fundamentalmente, un tipo sencillo. Una de las cosas que más me gustan es cuando la gente que acaba de conocerme me dice: ‘Hostia, eres un tipo bastante normal’.
Más normal de lo que parecía en la tele…
Claro, ese contraste sorprende a mucha gente. Una cosa que me han dicho y que me encanta es: ‘Ganas mucho en la distancia corta’.
¿Qué recuerdos tiene de la infancia? ¿Se siente soriano?
Sí, sí. Decía Rilke que la patria de uno es su infancia, y mi patria tiene una localización geográfica muy clara, que es Soria. Yo pasé en Soria desde los 2 años hasta los 13.
¿Eso curte, no?
Sí, claro, se pasa frío. Pero para ser niño Soria es una ciudad maravillosa. Yo iba por ahí con mi bicicleta tranquilamente. Toda la memoria sentimental de mi infancia está asociada a lugares de Soria. Si la patria de uno es la infancia, Soria es mi patria.
Después de Soria vino a Madrid, y estudió de todo… ¿Le enseñaron todo lo fundamental para ser político en la universidad y los másteres, o es un trabajo más duro de lo que pensaba?
Yo creo que es un trabajo como otro cualquiera, que no debería ser una profesión, sino una actividad a la que uno dedica un cierto tiempo. Es una actividad además que tiene que practicar gente con perfiles muy distintos. A mí me encanta estudiar. Las dos cosas que más me han gustado en la vida es recibir clase y dar clase. Supongo que eso me ha hecho aprender cosas que luego me han sido útiles en la política, pero la experiencia práctica no la sustituye nada. En estos dos años he aprendido una barbaridad y sigo aprendiendo mucho.
¿Más que leyendo?
Hace poco volví a releer El Príncipe, que lo había leído antes dos veces por lo menos. Es curiosísimo que al leerlo al mismo tiempo que estás practicando la política, cambia completamente… Recuerdo que tenía los subrayados originales míos, y en los nuevos prestaba atención a otros elementos. Supongo que eso tiene que ver con practicar la política de manera tan intensa y directa...
¿Maquiavelo tenía más razón de la que pensaba?
No es tanto más razón, sino que en realidad lo que está escribiendo Don Nicolás es un manual con un enorme sentido práctico. Maquiavelo no es un erudito metódico. Como diría Gramsci, es un hombre de acción. Está siempre pensando en la acción, y logra aislar la política como disciplina de otro tipo de consideraciones. Es impresionante el enorme sentido común de las reflexiones del libro, incluso cuando es un tipo del siglo XVI que está pensando en las repúblicas y en los Estados italianos, que es lo que tiene a mano, tomando las experiencias de la Roma y la Grecia clásicas... Han pasado muchas cosas en estos 500 años, y aun así tiene reflexiones magníficas.
¿Le da tiempo a leer la prensa cada día? ¿Lee papel o solo Internet?
Leo los dosieres que me prepara el equipo.
¿Los clippings, en papel grapado?
Depende, si lo puedo imprimir lo imprimo y lo grapo. Si no, lo leo en el ordenador, o los días que tengo que salir muy temprano lo leo en el teléfono. En esos dosieres viene un resumen con una sección de artículos de opinión que me prepara el equipo. La verdad es que leo más prensa que nunca, esa selección me hace leer artículos muy valiosos.
¿Le ponen artículos de CTXT?
Sí, de vez en cuando. Algún editorial malvado vuestro he leído, en el que nos dabais caña. Luego están algunos imprescindibles. Uno de los articulistas que nunca falla, lo digo siempre, es Enric Juliana. Para mí, el análisis diario de Juliana es como ir a misa para la gente de comunión diaria.
Albert Camus decía que un país vale lo que vale su prensa. ¿Cómo ve la situación de los medios en España?
Era bastante cruel Albert Camus al decir eso con muchos países. Un político profesional solo puede hablar bien de la prensa. Punto y final.
Pregunta un lector: ¿Cree que su política, de tan buen e infinito trato con los medios, está siendo efectiva?
Es inevitable. Yo creo que la política, entre otras cosas, es una definición de la realidad. Nunca ha estado la política tan mediatizada por los medios como ahora, y mira que llevan décadas con eso. Seguramente los medios son el terreno fundamental de la política, y eso tiene que implicar mucho tiempo y muchas técnicas para que la comunicación funcione. Eso es así desde hace mucho tiempo, pero yo diría que cada vez más.
Y hace falta tragar mucha quina, imagino.
Eso es inevitable. Recuerdo un político conservador, con el que hablaba en el Parlamento Europeo, que me decía: “Mira, esto que hacemos nosotros consiste en levantarse por la mañanas y que te sirvan un plato con un sapito, y a ese sapito le tienes que echar sal, le tienes que echar pimienta… lo que quieras, pero te lo tienes que comer todas las mañanas…”. Y eso es así.
Manolo Monereo ha escrito en Cuarto Poder que hay una cacería organizada por PRISA y los poderes financieros para acabar con Podemos. ¿Cree que es cierto? ¿Se siente acosado?
Monereo es un sabio, es uno de los intelectuales de la izquierda más lúcidos, y con muchísima experiencia. Creo que en los últimos artículos y también en este señala algunas de las claves de lo que está ocurriendo.
Hay un personaje en The Wire que dice “This is the Game!”, y efectivamente este es el juego en el que estamos; y es lógico que a nosotros nos den caña, es parte de las reglas del juego.
Por cierto, usted y Juan Carlos Monedero llevan años ejerciendo de periodistas / analistas y presentadores. ¿Aprendieron de Beppe Grillo? ¿No le parece una forma de intrusismo que un líder político haga periodismo?
En realidad a mí, desde que empezamos a hacer La Tuerka, me entusiasmaba dirigir y presentar una tertulia que siempre ha querido tener un estilo diferente al de las tertulias convencionales o al de otras tertulias, ni mejor ni peor, simplemente diferente. Creo que tanto La Tuerka como Fort Apache se han ganado un enorme prestigio por eso, hasta el punto de que nos han dado premios en facultades de Periodismo... Eso es un honor y al mismo tiempo un placer; si alguien se ha sentido ofendido por el intrusismo, nosotros lo hacemos desde mucho antes de que existiese Podemos, nos entusiasmaba hacerlo, y nos sigue entusiasmando...
En el artículo que publicó en New Left Review en julio del año pasado hablaba de “el pueblo de la televisión”. ¿Cómo puede un tipo que ha estudiado en Cambridge y Suiza ser tertuliano en Intereconomía?¿Es su personaje político un producto de la TDT y las tertulias?
En realidad en Intereconomía había días en los que no se discutía mal, más o menos te dejaban expresarte. Pero para nosotros era una cuestión fundamental: habíamos llegado a la conclusión de que los medios de comunicación, y en particular los formatos de las tertulias políticas, eran el instrumento fundamental para generar imaginario. Nos habíamos dado cuenta de que el estilo que nosotros manejábamos en la universidad, cuando dábamos charlas o hacíamos seminarios, se alejaba mucho de las técnicas a través de las cuales se informaba o formaba la opinión. Intentamos ser rigurosos y amenos, sabiendo que las técnicas de la comunicación se basan en el mundo audiovisual y que teníamos que intentar manejar esas técnicas, siendo al mismo tiempo rigurosos. Intereconomía, La Sexta Noche y Las Mañanas de Cuatro fueron como un entrenamiento. Recuerdo muchos de esos debates con muchísimo cariño. Y debatiendo en Intereconomía conocí a gente muy valiosa. A Javier Nart, que ahora es eurodiputado de Ciudadanos y es un hombre maravilloso, al que quiero mucho, lo conocí en El Gato al agua; al señor Alejo Vidal-Quadras, con el que me separan muchísimas cosas a nivel ideológico pero que me parece un hombre inteligente, también. Y también allí fue la primera vez que escuché debatir a Francesc Homs, de Democràcia i Llibertat. Allí aprendí muchas cosas...
En aquel artículo, analizaba “la incipiente crisis del régimen postfranquista, enfangado en la corrupción y la recesión económica, y las oportunidades que ello ofrece a una formación política popular que movilice el descontento social de los indignados…”. ¿Cree que han aprovechado esa situación y están haciendo todo lo posible para mitigar ese descontento? ¿No cree que el “régimen” está todavía muy vivo?
Efectivamente, nos enfrentamos a adversarios poderosísimos que están acostumbrados a ganar siempre, incluso cuando parece que no han ganado a veces ganan también, pero el juego es así. De momento, lo que hemos conseguido creo que nadie se lo podía imaginar, creo que las élites nunca vieron un actor con las capacidades que ha demostrado Podemos. Eso no quiere decir que a partir de ahora no vaya a ser difícil, es más, va a ser mucho más difícil, cada vez va a ser más difícil y yo creo que eso se nota. Nosotros fuimos capaces de patear el tablero, de reponernos y salir muy reforzados de ataques muy agresivos. Me acuerdo perfectamente de lo que me preguntaban en las entrevistas en octubre o noviembre, y creo que tuvimos un resultado electoral espectacular. Pero eso no cambia que la situación económica del país es difícil, que el poder de las élites es enorme, que nosotros podemos sufrir el desgaste de nuestras contradicciones y que la política no termina de... Es extremadamente complicado. Bueno, pues tendremos que adaptarnos y seguir combatiendo, haciendo eso que pedía Gramsci: “Necesitamos toda la fuerza, toda la inteligencia y toda la ilusión en un combate que es difícil y donde el adversario siempre es muchísimo más poderoso”.
Eso recuerda un poco al Atleti del Cholo Simeone, una especie de tercera vía insumisa y solidaria contra la bipolaridad... deportiva y política.
Siempre me ha entusiasmado el Cholo Simeone y su Atlético de Madrid por eso. Es un equipo con menos recursos deportivos que los grandes y sin embargo con una enorme pasión y un estilo muy descarado y muy disciplinado al mismo tiempo. Y probablemente por eso el Cholo ha conseguido colocar a su equipo al nivel del Real Madrid o del Barça, y eso a mí me gusta. Me gusta su carácter.
Uno de sus lemas es "No consuman". Hay un video de 2013 en el que usted dice que le indigna que IU aceptara una consejería de Turismo en Andalucía y no exigiera un telediario. Eso son las cuotas de la RAI... Y añadía que en Turismo solo se podía crear empleo…
En aquella época podía decir lo que me diera la gana, no había consecuencias en lo que decía. Ahora tendría que ser mucho más prudente. Pero básicamente la idea que pretendía transmitir es que si haces política y vas a gobernar, quizá tenga sentido, sobre todo si lo vas a hacer desde una posición de debilidad, intentar intervenir en aquellas áreas que son más importantes y donde realmente se pueden lograr cambios en la vida de la gente o en la construcción del relato, que es una cosa fundamental en política. Y eso lo sigo pensando.
¿En un hipotético acuerdo de gobierno con el PSOE, incluirían una reivindicación de ese tipo? ¿Controlar los informativos?
Pero no necesariamente para que estuviéramos nosotros. Nosotros tuvimos un debate sobre si gobernar o no con el Partido Socialista y al final todos tuvimos claro que si gobernamos, gobernamos. Si vamos en serio, vamos en serio. Y eso quiere decir que asumimos todas las contradicciones, todos los problemas, que podremos hacer cosas mal, que nos van a dar duro… Pero que no vamos a hacer esto a medias. Gobernar implica asumir responsabilidades de gobierno y asumirlas en muchos ámbitos, las que puedan ser aparentemente más sencillas y más inocuas pero las más importantes también. Yo creo que eso forma parte del estilo de Podemos desde el principio. No nacimos para ser una fuerza política testimonial o subalterna, sino para intentar ganar. A veces lo conseguiremos, a veces no, haremos cosas bien y cosas mal, pero desde el principio nuestra mentalidad ha sido ganadora. Creo que esa es una de las cosas que explica también la caña que nos dan. Hemos sido y somos muy osados y muy descarados, y es lógico que quien lleva muchos años en esto diga: pero bueno, ¿qué os habéis creído? Seguramente, si no hubiésemos sido así, no estaríamos donde estamos.
Hablemos de Italia, ¿qué aprendió allí?
Estuve primero de Erasmus cuando estudiaba cuarto de Derecho. Ese viaje me cambió la vida, también políticamente. Podría decir que políticamente soy un italiano, en Italia hice mi cabeza para pensar la política. Después he estado muchas más veces para viajes más cortos, y en 2007 estuve seis meses redactando mi tesis doctoral en Florencia… El Erasmus lo hice en Bolonia. Era muy importante políticamente, con una histórica alcaldía del Partido Comunista prácticamente desde después de la Segunda Guerra Mundial… Bologna La Rossa, la capital de la Emilia Romagna… Esos lugares tan importantes para el desarrollo italiano. Allí aprendí muchísimo.
¿Conoció los centros sociales? ¿Leyó a Gramsci y a Agamben, a los que tanto cita?
Cuando llegué era militante de las Juventudes Comunistas, con todas sus cosas bonitas y sus encantos. Era una organización muy clásica, muy dogmática, y además no era muy habitual entre los cuadros de las juventudes tener una formación cultural amplia. Había excepciones, en aquella época conocí a Manolo Monereo, y desde entonces le empecé a admirar muchísimo. Italia era otro planeta. Cuando vi los centros sociales, cuando vi las librerías, cuando me empecé a adentrar en las historias de los movimientos sociales de los años 70… Se abrió otro mundo. Allí conocí a amigos con los que después he coincidido en Podemos: a Gemma Ubasart, que también estaba de Erasmus. Allí empezaron una serie de lecturas, aprendí un idioma que no tiene la misma utilidad que el inglés... Pero para la política saber italiano marca la diferencia. Poder leer Il Manifesto, La Repubblica, tener acceso a unos textos que solo están en italiano… Italia tuvo mucha influencia sobre algunas generaciones de activistas madrileños y de otros lugares, y seguramente tiene mucho que ver con la forma en la que se hizo Podemos.
¿Estaba en Génova cuando sucedió la masacre de la Escuela Díaz?
Estaba en el autobús volviendo a España, era uno de los portavoces del Movimiento de Resistencia Global de Madrid, y como hablaba italiano estuve en la avanzadilla. Fue un movimiento que analicé con muchísimo detalle en mi tesis doctoral. Hice una versión de la tesis, que es ‘Desobedientes’, que cuenta aquello con mucho detalle...
Un inciso. Willy Veleta quiere saber con quién va a ver el nuevo episodio de Juego de Tronos
Es un secreto que me voy a llevar a la tumba.
¿Con el Rey? ¿Con el Rey emérito?
No lo puedo decir. ¿Te imaginas? Los dos en un sofá tapados con una manta...
¿Usted cree que Jon Snow… sí o no? Sin hacer spoiler...
A mí me encantaría que sí. Leí en la prensa que tenía contrato, así que eso me hace soñar con que se salva, pero no tengo ni idea de lo que pasará.
Bloque 2. ¿CRISIS, QUÉ CRISIS?
"Nadie es imprescindible en Podemos, tampoco sobra nadie"
¿Hace cuánto tiempo que conoce a Íñigo Errejón?
Nos conocimos cuando yo empecé a estudiar la segunda carrera, en Políticas. Nos llevamos cinco años. Yo tendría 23 y él 18.
Él era un benjamín entonces.
En realidad nunca ha dejado de serlo...
Un lector pregunta si son conscientes del tirón social que tiene la dupla Pablo Iglesias-Errejón. Y añade: ¿Qué aporta cada uno a Podemos?
En Podemos todos aportamos y Podemos no se explica por una, dos o cuatro personalidades. Eso es importante. Incluso en una fuerza política como la nuestra en la que el liderazgo fue desde el principio un instrumento político imprescindible. Ahora hay una coralidad y una necesidad de recuperar el protagonismo de la gente que yo creo que nos debería hacer pensar que Podemos no es el resultado de una, de dos, de cuatro personalidades y de cómo se relacionan. En este caso Íñigo y yo hemos trabajado juntos muchísimos años y ha habido una compenetración intelectual enorme. Hemos hecho muchas cosas juntos, probablemente no haya nadie con quien yo haya firmado tantos artículos académicos como con Errejón. Aun así Podemos está por encima de mí, por encima de Íñigo y por encima de cualquier otro compañero.
¿Cómo definiría sus visiones políticas respectivas? Se dice que Errejón es más peronista, amante del populismo latinoamericano, y que usted sería más un comunista. ¿Responde a la realidad o es esquemático?
Son etiquetas que facilitan la literatura, la manera en que se puede construir un relato, las explicaciones de las cosas. En realidad la formación intelectual del primer grupo de personas de Podemos tiene que ver con una práctica colectiva en la que nos pudimos especializar en diferentes cosas y en la que hay una serie de elementos comunes que nos definen como grupo. Por una parte, el interés que todos teníamos en los fenómenos latinoamericanos, por otra parte nuestras experiencias militantes en movimientos sociales, colectivos de la izquierda radical, y a partir del 15M, a través de la discusión que introdujimos en La Tuerka, una reflexión muy coral en la que participamos muchos sobre las posibilidades de intervención política en España. Todo eso, marcado por nuestro trabajo. Asesoramos a IU, yo estuve después en Galicia con Alternativa Galega de Esquerda. Todas esas experiencias, unidas al hecho de que yo había conseguido abrirme un hueco en los medios de comunicación, nos permitieron lanzar una apuesta política, que fue Podemos. Las etiquetas que tratan de identificar ideológicamente a todos y situarnos para ver quién está más a la izquierda, quién es más moderado… Se producen porque facilita la lectura, el relato. Pero son demasiado esquemáticas para entender cómo pensamos. Lo mejor para entendernos es leer lo que producimos y lo que escribimos, los diálogos entre nosotros...
¿Cuántas almas hay en Podemos, cuáles son las corrientes? Comunistas, anticapitalistas, populistas, indignados del 15M, asociados a CEPS, cristianos de base…
Hay una multiplicidad de posiciones y de historias personales y de biografías, pero en Podemos, por suerte, de momento, no diría que hay diferentes corrientes o almas sino diferentes maneras de ver las cosas, en las que basculamos muchas veces nosotros mismos. Cualquiera que viera un debate en el Consejo Ciudadano o en la Ejecutiva vería cómo cualquiera de nosotros basculamos, en función de los temas y de la discusión concreta. Aunque es muy atractivo calificar con etiquetas y las categorías permiten hacer mapas que nos dan la impresión de entender mejor las cosas, sería muy difícil definir Podemos como una suma de familias políticas que se identifiquen con esas etiquetas. Creo que los elementos fundamentales de Podemos los compartimos todos y que luego en las cosas que podemos discrepar, no discrepamos como grupos organizados, sino como individuos; y eso es positivo.
¿Qué ha pasado en estas últimas semanas, qué balance hace de lo que ha ocurrido en el partido?
En política a veces hay que hacer cambios, mejoras. Esos cambios a veces son difíciles y tienen consecuencias difíciles o incluso desagradables. Pero son imprescindibles. A mí como secretario general me corresponde tomar una serie de decisiones. A veces son muy agradables, divertidas de tomar, y otras son difíciles y desagradables pero no menos necesarias para que vayamos haciendo las cosas mejor. En el caso de una política tan nueva, en una fuerza política en la que el cariño y el amor entre nosotros ha sido tan determinante, seguramente cualquier cambio, cualquier decisión difícil se acusa más. Pero eso forma parte de lo que somos y a mí me gusta que seamos así. Que a nosotros se nos note la tristeza cuando tomamos una decisión difícil en lugar de una sonrisa mal dada creo que habla bien de nosotros.
¿Diría que ha sido una crisis, una fractura, una implosión, una pre-refundación? ¿O un golpe de mano de la Secretaría General?
Diría que es un cambio que recoge una tendencia que es necesaria. Se lo decía a los secretarios de organización cuando hablaba con ellos, les decía que el modelo organizativo surgido de Vistalegre fue seguramente imprescindible para esa etapa pero que ahora toca abrir una etapa nueva, una etapa en la que necesitamos más protagonismo de los territorios, de los círculos, una etapa distinta a aquella en la que teníamos que construir un partido a toda velocidad y afrontar una serie interminable de procesos electorales que eran difíciles. Ahora ya somos otra cosa, estamos mucho más consolidados y creo que toca recuperar un tono organizativo distinto que apueste de manera inequívoca por el protagonismo de la gente y de los círculos. Por eso creo que si el Consejo Ciudadano tiene a bien respaldar la candidatura de Pablo Echenique para ser secretario de Organización, creo que él va a encarnar de manera perfecta ese cambio de tono.
Empleó un tono muy duro en el comunicado de la destitución de Sergio Pascual, en el que algunos han visto un tufo al viejo PCE. Quizá sus votantes echan de menos un poco de autocrítica. ¿Qué errores cree haber cometido desde el 20D? ¿Es consciente de haber cometido errores?
Seguramente sí. Cualquier error político que cometa la organización yo lo tengo que asumir como propio. La crítica y la autocrítica son fundamentales. Muchas veces nosotros, y yo en particular, no somos capaces de comunicar con eficacia. Eso implica un manejo de los tonos y de los registros con los que, a veces, acertamos, y con los que, otras, no acertamos. Eso está muy bien verlo, y cuando te das cuenta de que lo podíamos haber hecho mejor, pues tratar de mejorarlo.
Para ser concretos ¿está hablando de la cal viva y del beso a Pedro? Me refiero al tono...
No necesariamente... En los debates parlamentarios los tonos son duros. Hay que recordar las cosas que se nos dijeron a nosotros. Pero es verdad que muchas veces los tonos pausados y calmados son más eficaces que los tonos más duros. Eso es una cosa que también se va aprendiendo con el tiempo. No es menos cierto también que nosotros estamos donde estamos precisamente porque a veces supimos mantener un tono duro. Mientras el cinismo campaba a sus anchas en los discursos políticos, nosotros fuimos capaces de hablar políticamente del dolor. De decir que mientras estamos hablando aquí, hay gente que está sufriendo mucho, gente a la que están echando de sus casas y gente que lo está pasando muy mal. Pero la política también es el arte de la modulación, y la clave es saber encontrar en cada momento el tono que funciona mejor.
Ha dicho antes que tenía mucha complicidad con Errejón. En pasado. ¿Teme que acabe yéndose del partido?
No lo creo. Del mismo modo que nadie es imprescindible en Podemos, tampoco sobra nadie en Podemos. Estoy convencido de que todos, en este proceso y en este camino, seguiremos aportando lo mejor de nosotros mismos.
¿Qué errores ha cometido Errejón?
Yo creo que Íñigo lo ha hecho bastante bien. Es una magnífica cabeza, es un magnífico intelectual que además practica la política, es un intelectual útil, con el que ha habido una gran complicidad. Y estoy convencido de que la colaboración intelectual y política con Íñigo y con todos los demás compañeros, con Carolina Bescansa, Rafa Mayoral, Pablo Bustinduy… con todos los compañeros con los que trabajo va a continuar, porque además es un elemento imprescindible dentro de Podemos. La política también tiene fases, tiene épocas, y todos estamos madurando mucho: estas semanas en las que han ocurrido décadas, estos meses en los que ha pasado tanto tiempo en España, nos han hecho madurar. Lo que estamos viviendo son momentos de maduración que pueden tener sus puntos dolorosos pero creo que nos van a sacar mucho más fuertes y mucho más eficaces. Nosotros, al fin y al cabo, hemos tenido que hacer en dos años lo que otros han podido hacer en diez o en quince. Es lógico que eso implique ciertos momentos traumáticos, es normal.
Emmanuel Rodríguez ha escrito en Diagonal que los dimitidos del Consejo Ciudadano y otros errejonistas llevaban meses negociando con el PSOE y C’s una moción de censura contra el PP en la Comunidad de Madrid. ¿Usted lo supo?
Yo hablé con José Manuel López (líder de Podemos en la Asamblea de Madrid), que me transmitió esa posibilidad, y le dije que era, evidentemente, una posibilidad interesante, que era una cuestión enormemente importante que teníamos que debatir con calma, que de alguna manera revelaba una contradicción de Ciudadanos, que ante la posibilidad de un gobierno distinto en la Comunidad de Madrid daba la impresión de que prefiere al Partido Popular. Es una opción que hay que pensar y efectivamente sí me han transmitido que es algo a lo que estaban dando vueltas...
¿Y eso lo hizo un grupo afín a Errejón sin su conocimiento?
En ningún caso. De hecho, en el Parlamento no se funciona por grupos ni por corrientes. En todos los parlamentos se funciona orgánicamente como grupo parlamentario y evidentemente tienes que informar, y las decisiones las toma el Consejo Ciudadano, como no podría ser de otra manera.
Hablemos de las confluencias. Las relaciones con Galicia, Valencia y Catalunya no parecen demasiado fluidas...
Yo creo que en esos tres lugares el resultado electoral de los encuentros, que en cada sitio han tenido matices diferentes, han sido buenos. La unión de Podemos con otros actores políticos, tanto en Cataluña como en la Comunidad Valenciana como en Galicia ha producido resultados electorales espectaculares. En Cataluña, al igual que en Euskadi, donde íbamos solos, hemos sido la primera fuerza política, y en la Comunidad Valenciana y en Galicia, igual que en Madrid, en Canarias, en Navarra y en Baleares, donde íbamos solos, hemos sido segunda fuerza. Creo que las cosas van bastante bien y hay bastante satisfacción por parte de todos los actores respecto a cómo han funcionado esas confluencias, y estoy convencido de que se repetirán. Hay una relación en algunos casos de verdadera amistad, por ejemplo, con Yolanda Díez en Galicia, es amiga mía desde hace muchos años, políticamente nos entendemos muy bien, con Xosé Manuel Beiras me entiendo muy bien, con Mónica Oltra me entiendo de maravilla, así como con los compañeros catalanes... Creo que las cosas han funcionado muy bien.
Gerardo Tecé, desde Sevilla, le pregunta: Cataluña y Andalucía han sido tradicionalmente las grandes bolsas de votos que han llevado al PSOE al Gobierno estatal. Parece claro que son las mismas bolsas de votos que Podemos necesitaría para no ser acompañante, sino cabeza de cartel. En Cataluña las cosas les van bien, pero en Andalucía, que es el lugar donde el paro y la desigualdad pegan más fuerte, un lugar que teóricamente debiera ser terreno sembrado para Podemos, están muy, muy lejos del PSOE. Les doblaron en voto en las generales. ¿A qué se debe?
A la estructura social de España. Aun así, lo que nosotros hicimos en Andalucía es increíble, en las elecciones de marzo tuvimos más del 14% y en las elecciones generales, en torno al 17%, ¡en Andalucía! Es verdad que nuestro voto se ha concentrado, como históricamente el voto del cambio en España, en las grandes ciudades y las periferias, en zonas más industrializadas. Aun así, el resultado en Andalucía, para lo que es la estructura social de este país y de Andalucía, es impresionante. Es un desafío mejorarlos. Teresa Rodríguez tiene muy claros los pasos que tenemos que dar para seguir avanzando en Andalucía y ganar. El análisis de Gerardo es correcto: para el Partido Socialista fueron fundamentales esos dos bastiones simultáneamente, Zapatero no hubiera ganado sin contar los resultados en Cataluña y en Andalucía. En Cataluña parece que ahora la fuerza hegemónica somos nosotros y en Andalucía va a costar un poco más pero creo que estamos trabajando en la buena dirección.
Está usted entrando en la segunda parte de la entrevista a Pablo Iglesias, secretario general de Podemos.
En estos dos últimos bloques, Iglesias analiza de forma exhaustiva la situación política española y, más brevemente, la europea.
Durante la conversación, Iglesias muestra su cara más profesional, suave y constructiva. Vestido con piel de cordero, usa a menudo el latiguillo “yo creo que” para dar una imagen más dialogante y escapar de las reiteradas acusaciones --incluso internas-- de arrogancia. Afirma que la gran coalición sería un suicidio para el PSOE, y anima a los socialistas a volver a su programa electoral y a abandonar el "pacto de derechas" con Ciudadanos para formar un gobierno con Podemos, IU, Compromís y los votos favorables del PNV, incidiendo en que la abstención de los grupos catalanes, que el PSOE se niega en redondo a negociar, no supondría ningún deshonor o trauma.
Iglesias argumenta que, si el PSOE rectifica tres puntos clave de su acuerdo con C’s (reforma laboral, reforma fiscal, salario mínimo), Podemos no pondrá ningún obstáculo a que Pedro Sánchez sea presidente, y devolviéndole la anáfora de la investidura, añade que, si este quiere, puede haber un Gobierno progresista "la semana que viene”.
Al mismo tiempo, el líder del partido morado subraya que la presión que ha sufrido Sánchez por parte de su partido y de los poderes financieros es "asfixiante", y reitera la idea de que esos poderes no dejarán que el PSOE pacte con Podemos. Pero descarta que su partido se plantee abstenerse in extremis para dejar gobernar en minoría al PSOE con C's: "Cuando una fuerza política con 5,3 millones de votos le dice a otra con 5 millones, en una situación en la que podrían gobernar juntos perfectamente, 'no, usted pase a la oposición, que va a influir mucho…'. Pues lo mismo podríamos decir nosotros: pasen ustedes a la oposición e influyan".
Sobre Europa, cuenta que mantienen contactos con diversas fuerzas de izquierda (Bloco de Esquerda, PS belga, disidentes del PS francés, Mélenchon...) para forjar alianzas capaces de modular la política económica de la UE. Su idea es que "hay que construir un nuevo espacio con los sectores de la socialdemocracia que quieren recuperar los estados del bienestar en Europa".
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2015.01.24 11:37 nobfiama Susana Díaz, Pablo Iglesias...Zapatero

 SUSANA DÍAZ: LA ESTRAGIA DE LA ARAÑA 
  1. En el proceso autodestructivo del PSOE, Susana Díaz, viene representando desde hace algunos mese (para los que reclaman “las esencias” de éste partido) la salvación de las migajas, pero tiene un problema: de momento carece de “legitimidad intrapartido”, no ha ganado todavía ningunas elecciones. Es presidenta de Andalucía, por designación digital, ante la renuncia de José Antonio Griñán, su mentor y valedor.
  2. Por ello, ha elaborado todo un proceso para ponerse al frente del PSOE y proclamarse candidata a la presidencia del Gobierno con las mejores garantías.
  3. Estas garantías pasan por conseguir colocarse en la línea de salida por delante de las otras fuerzas políticas y para ello ha buscado el mejor momento (en el calendario) para disolver las cortes andaluzas, haciendo recaer la responsabilidad de dicha disolución en I.U. y, de paso, aprovechar también el desgaste que está sufriendo su socio de gobierno por compartir responsabilidades a nivel Regional, más la sangría nacional por la aparición de Podemos en escena.
  4. A Podemos, le pilla con el pie cambiado, ya que no le da tiempo material de configurar una estructura Regional, ni candidatos con solvencia para afrontar una elecciones Regionales en Marzo.
  5. El PP, en Andalucía por no tener no tiene candidato conocido y con fuerza, tras la fuga de Arenas y además sufre el castigo que su electorado le va infringiendo a nivel nacional por las políticas de Rajoy.
  6. Con estos mimbres, esta mujer (a quien mi santa esposa la llama “caballo percherón”) en el mes de Marzo, se encontrara en las mejores condiciones, no sólo de ganar las elecciones en Andalucía, sino de legitimarse ante los guardianes de las esencias del PSOE.
  7. A partir de Marzo, con las elecciones ganadas, su andalucismo pasará a mejor vida porque será llamada a responsabilidades más altas: La presidencia de gobierno de España y esto en Andalucía, siempre suena bien.
  8. En el camino, quedarán muchos cadáveres, entre ellos el de Pedro Sánchez, pero como el sistema siempre es benevolente con sus piezas sacrificadas, ya se le encontrará destino en agradecimiento a los servicios prestados.
La estrategia está diseñada, otra cosa son los imponderables que se encuentre en el camino, que le faciliten o dificulten el mismo. Pronto lo veremos.
 PABLO IGLESIAS: CRONICA DE UNA AMBICIÓN ANUNCIADA 
  1. Si hace algo más de un año, se pregunta a los españoles ¿Quién es Pablo Iglesias? No creo que llegara a un 5% de conocimiento, hoy es el personaje más conocido para los españoles (97%), después del Rey (100%). En política, éste es un fenómeno nunca visto hasta ahora.
  2. Es indudable, que ello sólo ha sido posible gracias a los medios de comunicación, en especial por las cadenas de TV: La cuatro y la Sexta, quienes le han posibilitado desgranar un discurso rompedor, tomado de la calle y de los movimientos sociales, en especial el 15-M. Los ciudadanos, cansado de un discurso trasnochado, de la corrupción insoportable, del desmantelamiento del Estado de Bienestar, han podido escuchar su propia voz a través de la de Pablo Iglesias.
  3. En el verano del 2013, Pablo Iglesias (entonces un absoluto desconocido) junto con un grupo de compañeros profesores de la Universidad Complutense deciden “probar” y dan el paso a las elecciones europeas bajo el paraguas del movimiento social PODEMOS, que acaban de fundar, recogiendo las inquietudes y las reivindicaciones y el malestar del 15-M, de las “mareas” blancas, azules, verdes…Con un resultado para nada soñado por ellos y ni siquiera previsto en ningún sondeo: 1.200.000 votos y cinco escaños en el Parlamento Europeo.
  4. Con estos mimbres Pablo Iglesias, decide ir a por todas: Se acabó jugar a los movimientos sociales, a la reivindicación asamblearia, a las movilizaciones: Hay que fundar un partido como los de “la casta” con un liderazgo fuerte (el) con un grupo de absoluta confianza (“su ejecutiva”) y con un discurso, supervisado por él y que no suponga comprometerse con nada. No hay que cometer ningún error hasta alcanzar el poder a finales del 2015 ni permitir la disidencia dentro del partido. Todo el poder para el líder.
  5. El partir de la nada y en poco más de dos años llegar a Presidente del Gobierno de España, es algo inaudito, no soñado por nadie y, por supuesto, imprevisible. No existe ningún antecedente en las democracias occidentales. Lo normal y lo lógico en política es empezar poco a poco, desde abajo, conquistando electores, convenciendo sobre el terreno con decisiones que afectan a los ciudadanos, véase por ejemplo Syriza en Grecia, que desde su fundación, lleva ya 10 años al pie del cañón, gobernando ayuntamientos, debatiendo en el Congreso, presentando propuestas. Su próxima victoria electoral, el día 25, será la culminación de un trayecto no muy largo en el tiempo, pero eficaz y congruente con los tiempos en política.
  6. Pablo Iglesias, no quiere pasar por ello, tiene prisa, no puede dejar pasar la oportunidad, por ello: ¿Las municipales? No. Aunque los ciudadanos de los Círculos lleven trabajado en sus respetivas municipios y se cojan un cabreo monumental. Razones: No queremos que entren oportunistas (¡!??) en las listas de podemos. Las municipales son en Mayo y pueden “chafar” al líder los errores, las exigencias de los ciudadanos a sus concejales y alcaldes. Lo importante es llegar limpios e inmaculados a la gran cita de las Generales.
  7. ¿Ideología? No hombre, eso está superado. “El debate derecha-Izquierda es un juego de trileros” (véase entrevista en el Pais). ¿Entonces, los amores con los gobiernos bolivarianos? Son pecados de juventud: “Nosotros abogamos por modelos nórdicos” Ahora, si le preguntan: si le gustaría tener un programa de TV, como presidente del gobierno al estilo de Chávez o Correo, contesta: !! Sería la hostia, ¿no?!! (véase entrevista de Jordi Evola en Quito) y de Monedero, llorando la gran pérdida que supuso la muerte del comandante Chávez, para los pueblo oprimidos de América?, pelillos a la mar… Entonces, nos preguntamos: ¿Qué hace hoy en la campaña Griega con Syriza? (partido netamente de izquierdas) Ah, eso forma parte de las contradicciones y en todo caso:”Estos son mis principios, pero si no le gusta, tengo otros” ( Groucho Marx)
  8. Pasamos primero del no al pago de la duda externa criminal, al no pago de la parte ilícita, para terminar con la renegociación de la misma. De la Renta básica universal, al salario mínimo de subsistencia. De la jubilación a los 60 años, al ya se verá…¿y la cuestión catalana? ¡!Puf!! “pondremos sobre la mesa todas las propuestas” ¡!eureka!!( entrevista en la SER)
  9. Eso sí, nada de participar en marcha reivindicativas, nada de que se nos vea en plataformas contra los desahucios, mareas… y ¿los círculos? Ah, sí, continúan debatiendo sobre el sexo de los ángeles.
  10. No está mal todo éste diseño en dos años ¿no? Otra cosa es que lo logre. De momento, las últimas encuestas, ya suspende…es que no es fácil mantenerse con un discurso que en los tiempos que corren, todo se queda viejo y el discurso de “la casta”, también se va quedando viejo si no hay alternativas.
     ZAPATERO: EL PATETISMO HECHO PERSONA 
  11. Zapatero, soñó y jugó a estadista y se ha quedado como “un pobre hombre” Es lamentable verlo por los platós de TV y radio, reivindicando su legado y jurando sobre la biblia que la modificación del artículo 135 de la constitución ( sin debate, sin referéndum) fue una acción progresista y democrática.
  12. Es la misma persona que nos ilusionaba con aquello de que en economía en España jugamos en la ”Champions-league” o aquello de que nuestro PIB había ya superado a Italia, estábamos cerca de alcanzar a Francia y pronto iríamos a por Alemania!! O aquello de que bajar los impuestos era de izquierdas.
  13. Este mismo hombre es utilizado por los guardianes de las esencias del PSOE, para apuntillar a Pedro Sánchez y lo hace con cierto entusiasmo para así poder vengarse de la afrenta que le supuso que éste “advenedizo” le quisiera enmendar la plana renegando de la muy democrática modificación del artículo 135 de la Constitución.
  14. Qué importa que le recuerden que es el mismo Zapatero que en el último Congreso del PSOE primero apostó por Eduardo Madina, luego por Susana Díaz, para terminar poniendo toda la estructura del partido al servicio de Pedro Sánchez para ganar las primarias y hoy, seis meses más tarde renegar de él.
  15. Lo dicho: PATÉTICO.
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2014.09.04 21:59 10parrales Comentarios al pre-borrador de Ponencia Política de PODEMOS (2ª parte)

Se puede leer la 1ª parte aquí: http://redd.it/2fg189
¿Quiénes son “los sectores dominantes”?
El documento, para referirse a nuestros enemigos los denomina “los de arriba” o “los sectores o élites dominantes”. Pero creo que debemos ser más explícitos ¿Quiénes son “los de arriba” y “los sectores dominantes”? ¿Qué aspecto tienen? ¿Qué los hace estar “arriba” y ser “dominantes”?
Creo que debemos identificar a “los de arriba” como a la clase social dominante, que son los propietarios de las principales palancas y sectores estratégicos de la economía que dominan al conjunto de la sociedad: la gran industria, la banca, las grandes redes de transporte y de telecomunicaciones, los grandes centros comerciales, y los latifundios. Son los grandes empresarios o burgueses, en la terminología marxista. Los “políticos” de la derecha y de la socialdemocracia (PSOE) no son más que agentes a sueldo de aquéllos, y tienen en su bolsillo a los principales medios de comunicación (El País, La Razón, El Mundo, La Sexta, etc. y sus periodistas “estrella”). Y el aparato del Estado (fuerzas policiales, judiciales, altos funcionarios y diplomáticos, Monarquía) está destinado a salvaguardar los intereses de la clase dominante. No por casualidad, los jueces y los altos jefes militares y policiales se reclutan, casi sin excepción, de la clase dominante.
Si estamos de acuerdo con que éstos son “los de arriba” y “los sectores o élites dominantes”, creemos que sería más fácil para su identificación general llamarlos, además, por su verdadero nombre. Y coincidiría con la experiencia práctica que tienen millones de trabajadores y sectores amplios de las capas medias empobrecidas, sobre quiénes son sus enemigos y los responsables de quienes les hacen sufrir y padecer.
La “ruptura” del Pacto Constitucional de 1978
Hay otro aspecto que me parece importante señalar. En un par de ocasiones se hace referencia a que el problema de la crisis de régimen en el Estado español se debe a que “los sectores dominantes” rompieron el pacto constitucional de 1978, dejando de cumplir los “aspectos progresistas” de la Constitución de 1978. Así, se dice:
“Todo esto ha sucedido mientras los sectores dominantes desplegaban una amplia y profunda ofensiva sobre el pacto social y político de 1978. Esta ofensiva deconstituyente busca dejar sin sentido o sin vigencia las partes más progresistas del acuerdo constitucional, marchar sobre los contrapesos populares o democráticos en los equilibrios del Estado y abrir una redistribución regresiva del poder y la renta, aún más en favor de la minoría dominante. Seguramente la disyuntiva política estratégica hoy está entre restauración oligárquica o apertura democrático-plebeya, posiblemente en un sentido constituyente.”
Esto lleva a plantear la polémica, en la que el documento no entra, de qué fue el Pacto Constitucional de 1978 y de si estuvo justificado o no firmarlo. En realidad, la Constitución de 1978 fue la culminación de la transacción que acordaron los dirigentes oficiales de la izquierda y del movimiento obrero en aquel entonces (PCE y PSOE, CCOO y UGT) con los sucesores del franquismo. De lo que se trataba era de conseguir algunas reformas democráticas del viejo régimen franquista – que realmente ya habían sido conquistadas en la práctica por la clase trabajadora y la juventud con su lucha heroica en la calle, en las fábricas y en las cárceles – a cambio de frenar y abortar la lucha revolucionaria de los trabajadores y sectores populares explotados contra el franquismo, que llegó a su punto culminante en los años 76-77. Por esa razón, el resultado de la “Transición”, fue un reflujo político y una sensación de derrota y traición en las capas más militantes de la clase obrera, de la juventud y de la clase media, que duró años y años.
Por otro lado, cuando se habla de la ofensiva de estos años de la clase dominante contra la clase trabajadora y demás sectores populares explotados y desfavorecidos, hay que situarlo en el contexto de que atravesamos la mayor crisis de la economía capitalista de la historia, en Europa y en el Estado español. El gran capital español necesita desmantelar las viejas conquistas sociales que considera imposibles de costear para competir en mejores condiciones frente al capital extranjero, y trata de amputar algunos derechos democráticos de la población para tratar de frenar la protesta social subsiguiente. La crisis del régimen de 1978 no se produce, entonces, por el supuesto incumplimiento de un pacto social expresado en la Constitución de 1978, sino por la imposibilidad material del sistema capitalista español de mantener las conquistas sociales alcanzadas en el contexto actual de crisis capitalista insoluble. Por esa razón, es imposible encontrar una salida “democrático-plebeya en un sentido constituyente” a la crisis social y económica sin superar el sistema económico capitalista, como explicamos al principio.
No hay sitio para el pesimismo
Cualquiera puede ver que las perspectivas que se le abren a PODEMOS son muy favorables. El pánico y miedo de la clase dominante es patente, como lo demuestra la cantidad de insultos y calumnias que deben soportar diariamente PODEMOS y sus principales referentes en los medios de comunicación de la oligarquía.
Sin embargo, casi al final, el documento deja deslizar un análisis teñido de cierto pesimismo o conservadurismo que no comparto. Aunque la cita es un poco larga, merece la pena reproducirla:
“Por tanto, los análisis excesivamente optimistas con respecto a la crisis orgánica del régimen de 1978 deben ser compensados al menos con dos aseveraciones: 1) Esta crisis se produce en el marco de un Estado del Norte, integrado en la Unión Europea y la OTAN, que no ha visto mermada su capacidad de ordenar el territorio y monopolizar la violencia; de ordenar los comportamientos y producir certeza y hábitos; que no vive importantes fisuras en sus aparatos y que no parece que vaya a sucumbir por acometidas de movilización social más o menos disruptiva. Esto imposibilita tanto las hipótesis insurreccionales como las de construcción de contrapoderes “por fuera” de la estatalidad. 2) La crisis política puede tener mucha menor duración que la económica: no tenemos todo el tiempo del mundo. Una buena parte de la contestación social hoy existente deriva de una “crisis de expectativas” que ya no se repetirá para las siguientes generaciones, sobre las que hace mella el efecto domesticador del miedo y el empobrecimiento, con una exclusión social que ya amenaza a un tercio de la población y que podría estabilizarse en esos umbrales. Al mismo tiempo, el exilio y la destrucción de los nichos sociales y profesionales de los que se nutre la contestación (tercer sector y ONGs, universidad, funcionariado, sindicalismo,etc.) es un torpedo contra la línea de flotación material de la militancia de la izquierda. Tras una serie de ajustes que sean además vividos como una victoria política de alto contenido simbólico sobre las clases subalternas, la oligarquía puede estabilizar un país ya disciplinado que asuma como normal el empobrecimiento y exclusión de amplias capas sociales y determinados estrechamientos en las posibilidades democráticas. Los ejemplos estadounidense e inglés tras Margaret Thatcher nos tienen que servir de alerta: el neoliberalismo destruye pero, sobre la derrota de las clases populares, también construye nuevos órdenes y acuerdos. Si la crisis económica parece que tendrá un largo recorrido, la ventana de oportunidad abierta puede cerrarse mucho antes si se consuma la ofensiva oligárquica con un cierto reposicionamiento subordinado de un PSOE algo oxigenado y si las élites proceden a una restauración por arriba que asuma la parte más inofensiva de las demandas ciudadanas que hoy no tienen cabida en el orden de 1978 y el rol semicolonial en la Unión Europea”.
Todo el protagonismo del cambio social que hemos visto en el Estado español en estos años ha sido fruto exclusivo de la movilización social en la calle y, ahora, en las urnas. La perspectiva de cualquier proceso de cambio social tendría perspectivas muy sombrías si, indefectiblemente, estuviera condenado a ser aplastado o contenido por la represión del Estado.
La realidad es que, tanto en el Estado español, como en los demás países de Europa y más allá, el principal instrumento que tienen las clases dominantes para contener las ansias de transformación social de “los de abajo” no son la policía ni el ejército, sino los dirigentes de la socialdemocracia y de los sindicatos. Si estos últimos mostraran la misma energía, dinamismo y voluntad de lucha que han demostrado los trabajadores, los jóvenes, los desempleados y jubilados, las clases medias empobrecidas, etc. – la amplia mayoría de la sociedad – el sistema y quienes lo apoyan quedarían completamente aislados y flotando en el aire.
Toda la experiencia histórica ha demostrado suficientemente que ante una revolución social profunda, el aparato del Estado es impotente y tiende a desmoronarse, arrastrando a sus escalafones más bajos al lado del pueblo. Más aún en Europa, donde la enorme solidaridad y simpatía que existe entre los pueblos y clases trabajadoras de España, Portugal, Italia, Grecia, Francia, y sí, Alemania también, no sólo haría imposible la intervención militar extranjera en cualquiera de estos países, sino que bastaría un solo proceso revolucionario exitoso en un país para que se trasladara inmediatamente a los países vecinos, como un reguero de pólvora. Tal es la poderosa correlación de fuerzas que existe para una verdadera revolución social en nuestra época.
Por otro lado, deberíamos insistir en que en estos años hemos visto las movilizaciones de masas más importantes de la historia reciente del Estado español y en varios países de Europa, como Grecia o Portugal. Si no ha sido posible revertir los ataques y planes de austeridad hasta ahora no ha sido por falta de conciencia ni de luchas, sino por el obstáculo que han ejercido las viejas direcciones del movimiento obrero y de la izquierda integrada al régimen, que han aceptado como inevitables la preeminencia de los intereses de los grandes empresarios y banqueros, y de los ricos, dejando a los trabajadores y demás sectores populares sin dirección ni alternativas. Y, pese a todo, un estallido social está presente en la situación de todos los países del sur de Europa. Y la emergencia de PODEMOS, de Syriza, etc. muestra que el pueblo está buscando una salida política al viejo régimen.
Tampoco coincido en que haya una perspectiva, a corto o medio plazo, de estabilización social o política. La crisis es demasiado profunda, en el Estado español y a nivel internacional. Los trabajadores y sus familias nos veremos obligados a luchar para mantener nuestras condiciones de vida. La crisis de sobreproducción de mercancías sigue presente, las inversiones siguen deprimidas, el mercado no crece, los ingresos de las familias siguen reduciéndose o están estancados, las deudas públicas – y por tanto los ajustes del gasto público – siguen creciendo. En este contexto, es imposible esperar un crecimiento significativo de la economía española e internacional, salvo períodos de crecimiento raquíticos como el actual al que seguirán nuevas y profundas crisis.
En esta situación, puede haber períodos de apatía temporal por falta de alternativas, pero serán seguidos de estallidos y convulsiones. La única manera en que el bipartidismo podría conseguir una recuperación sostenible sería con el desarrollo de un auge económico de cierta importancia, pero eso está descartado por las razones señaladas antes.
La perspectiva no es, por tanto, de un reforzamiento del PSOE ni del PP, sino de un giro a la izquierda y de una mayor radicalización de la sociedad, como estamos viendo. El mayor desafío es ofrecer una perspectiva optimista y de gobierno a favor de la mayoría que sufre y padece la crisis. Por eso, el eje de la acción política de PODEMOS debería ser avanzar firmemente a políticas de frente único con sectores políticos afines a su base social (como las plataformas municipales Ganemos/Guanyem, Izquierda Unida, movimientos sociales, etc.) y avanzar un programa de demandas que dé soluciones efectivas, poniendo la economía al servicio y bajo el control del pueblo trabajador.
(continuará 3ª parte)
Paraleer la 1ª parte: http://redd.it/2fg189
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